Economía Sistémica Adaptativa

Nueva Estructura Económica: Economía Adaptativa y Multidimensional

Escuela de Economía Adaptativa y Multidimensional: Análisis y herramientas

Por Poli-data.com

La consultora económica Polidata, promueve la Economía Adaptativa y Multidimensional como escuela de pensamiento económico a nivel global. Se presenta como una evolución de las escuelas económicas heterodoxas, integrando la complejidad, la resiliencia y la adaptación como elementos fundamentales para el análisis económico. Se basa en la necesidad de diseñar un modelo de distribución justa de ingresos y beneficios, superando las limitaciones de los enfoques tradicionales.

Son planteamientos que surgen de los resultados de la Tesis Doctoral de Andrés Giussepe, presentada y aprobada en noviembre de 2024, en la Universidad Central de Venezuela (UCV), que se han hecho público para consulta de académicos, instituciones de Estado, organismos internacionales y foros de debate económico a nivel global.

¿Qué analiza la Escuela de Economía Adaptativa?

La Economía Adaptativa no solo estudia la producción y distribución de la riqueza, sino que incorpora el análisis de factores sistémicos, dinámicas de poder y evolución institucional, permitiendo una comprensión más holística de la realidad económica. Su análisis se centra en:

  1. Distribución de Ingresos y Beneficios
    • Impacto de la estructura económica en la desigualdad.
    • Relación entre la distribución del PIB y el bienestar de los actores económicos.
    • Diseño de escenarios futuros basados en modelos predictivos de equidad.
  2. Factores Institucionales y Políticas de Redistribución
    • Identificación de las barreras estructurales que limitan una distribución justa.
    • Comparación entre países con Alta Distribución de Ingresos (PADI) y Baja Distribución de Ingresos (PPDI).
    • Evaluación del rol del Estado, mercado y financistas en la asignación de recursos.
  3. Crecimiento Económico Inclusivo y Desarrollo Sostenible
    • Modelos de desarrollo que integran el capital humano como factor clave.
    • Ciclo de crecimiento con inclusión: condiciones necesarias para el desarrollo sostenible.
    • Análisis de la relación capital-trabajo dentro de una economía adaptativa.
  4. Índice de Distribución Justa de Ingresos (IDJI)
    • Creación de un indicador cuantitativo que evalúa la equidad en la distribución del ingreso.
    • Aplicación del índice a todos los países (piloto 48) con 89 indicadores económicos, sociales y financieros.
  5. Índice de Distribución Justa y Bienestar Multidimensional (IDJBM)
    •  Creación de un indicador (expansión del IDJI) que no solo mide la pobreza multidimensional, sino que revela las interconexiones sistémicas entre equidad, instituciones y sostenibilidad.
    • El IDJBM relaciona PIB-bienestar, vinculando la remuneración laboral (%PIB) con acceso a salud/educación.

¿Qué herramientas utiliza esta Escuela de Pensamiento?

Para abordar estos análisis, la Economía Adaptativa emplea herramientas que combinan métodos cualitativos y cuantitativos, fusionando enfoques tradicionales con metodologías innovadoras:

  1. Modelos de Regresión Multidimensional
    • Predicción de escenarios futuros de distribución del PIB.
    • Estimaciones de equidad basadas en la evolución de variables macroeconómicas.
  2. Análisis Comparativo entre Países
    • Uso de bases de datos internacionales para estudiar el desempeño económico y distributivo.
    • Comparación de modelos de redistribución del ingreso en economías desarrolladas y emergentes.
  3. Simulación de Políticas Públicas
    • Evaluación de políticas fiscales y su impacto en la distribución del ingreso.
    • Diseño de estrategias para mejorar la equidad en la asignación de recursos.
  4. Enfoque Sistémico-Complejo y Teoría de Redes
    • Modelado de relaciones entre actores económicos (Estado, empresas, trabajadores, financistas).
    • Identificación de patrones estructurales en la desigualdad económica.
  5. Construcción del Índice de Distribución Justa de Ingresos (IDJI)
    • Creación de una métrica basada en factores económicos, sociales e institucionales.
    • Clasificación de países según su nivel de equidad en la distribución del ingreso.
  6. Construcción del Índice de Distribución Justa de Ingresos y Bienestar Multidimensional (IDJBM).
    • Creación de una métrica basada en factores económicos, sociales, institucionales y sostenibilidad.
    • Integra el Índice de Capital Humano (PNUD) para medir cómo la educación y salud potencian la productividad.
    • Orienta estrategias para romper círculos viciosos de desigualdad.
    • Clasificación de países según su nivel de equidad en la distribución del ingreso.

Conclusión

La Escuela de Economía Adaptativa y Multidimensional es un enfoque innovador que combina la teoría económica heterodoxa con herramientas avanzadas de análisis sistémico y predictivo. Su principal objetivo es generar un modelo dinámico de crecimiento económico inclusivo, basado en principios de justicia distributiva, resiliencia institucional y equidad estructural.

Este marco teórico y metodológico permite no solo analizar la realidad económica global, sino también diseñar estrategias de política económica adaptativas que promuevan un desarrollo sostenible y equitativo.

Para consultar todo el modelo económico y  las bases teóricas y empíricas que lo sustenta pueden visitar el link https://poli-data.com/economia-adaptativa-y-multidimensional/ y suscribirse para recibir los informes económicos que el grupo de consultores elabora.

Correo: admin@poli-data.com

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20 Factores subyacentes que representan barreras y limitan la redistribución justa del ingreso a favor de los trabajadores

Por Poli-data.com

Los siguientes factores subyacentes representan barreras que limitan la redistribución justa del ingreso a favor de los trabajadores (%PIB), y alejan la posibilidad de que un país alcance una distribución más equitativa en el corto y mediano plazo. Especialmente, aquellos con inestabilidad o características particulares.

Se recomienda que los Gobiernos en coordinación con el resto de los actores económicos de la sociedad (empresarios, trabajadores, banqueros y financistas bursátiles) trabajen en los siguientes aspectos, adaptando políticas que aborden las particularidades nacionales y que fomenten un ambiente económico que valore y optimice la remuneración de los empleados. Esto con la finalidad que en el corto y mediano, logren aproximarse cada vez más a la meta establecida del 50-40-10 en la distribución de los ingresos para los países PADI (Países con Alta Distribución de Ingresos a favor de la Remuneración de Empleados %PIB).

  1. Estructura económica dominada por el sector informal:

En economías con grandes sectores informales, los trabajadores suelen carecer de acceso a beneficios formales, lo cual dificulta que se logre una distribución del ingreso que favorezca las remuneraciones salariales de manera estructurada.

  1. Desigualdades en el capital humano:

La falta de inversión en educación, salud y formación laboral limita la capacidad productiva y la adaptabilidad de los trabajadores, generando grandes brechas salariales y dificultando un aumento en la proporción de ingresos destinada a la remuneración de los empleados.

  1. Dependencia de sectores primarios o exportaciones de recursos naturales:

Las economías con alta dependencia en recursos naturales (como petróleo o minerales) tienden a generar ingresos concentrados en manos de pocos actores económicos, lo que limita la capacidad de redistribuir ingresos a través de salarios para el sector laboral.

  1. Baja productividad laboral:

En países donde la productividad es baja, los beneficios suelen estar menos dispuestos a aumentar los salarios, lo que limita el aumento de la remuneración en comparación con el PIB total.

  1. Inflación y políticas macroeconómicas inestables:

Alta inflación o políticas de tipo cambiario inestable disminuyen el poder adquisitivo de los salarios y desincentivan aumentos salariales, lo cual impacta directamente en la distribución de ingresos hacia los trabajadores.

  1. Falta de sindicatos fuertes y marco laboral eficaz:

En países sin sindicatos fuertes o legislación laboral sólida, los trabajadores tienen menos poder para negociar aumentos salariales justos, lo que limita el aumento de la remuneración laboral dentro del PIB.

  1. Desigualdad estructural y concentración del capital:

La concentración de riqueza en manos de pocos actores limita la movilidad económica y la distribución equitativa del ingreso. Esto se observa en países donde los sistemas fiscales o financieros favorecen a las grandes fortunas.

  1. Ausencia de políticas de redistribución fiscal eficientes:

Sin políticas fiscales efectivas para redistribuir ingresos (por ejemplo, impuestos progresivos), se vuelve difícil lograr una distribución justa del ingreso que asegure que una mayor proporción vaya a los salarios.

  1. Bajo nivel de innovación y modernización industrial:

La falta de diversificación económica y de inversión en tecnología reduce la competitividad y el crecimiento en sectores que podrían ofrecer empleos mejores remunerados y menos vulnerables.

  1. Corrupción y mala gobernanza:

La corrupción desvía los recursos públicos y limita la implementación efectiva de políticas que promueven una distribución más equitativa de ingresos. Además, afecta el clima de inversión, necesario para generar empleos de calidad.

  1. Dependencia de ayudas externas o condiciones de organismos internacionales:

Los países que dependen de préstamos y ayudas internacionales suelen tener que cumplir con condiciones de austeridad que limitan el gasto público, incluido el aumento de salarios en el sector público y las inversiones en programas sociales.

  1. Mercados financieros subdesarrollados:

La falta de mercados financieros eficientes impide la financiación y el crecimiento de empresas que puedan ofrecer empleos formales y bien remunerados.

  1. Desequilibrio en la distribución de tecnología e infraestructura:

Los países que no cuentan con una infraestructura adecuada o que tienen un acceso limitado a la tecnología tienden a generar empleos menos productivos y menos remunerados.

  1. Inestabilidad política y conflictos sociales:

En entornos de alta inestabilidad política o con conflictos internos, las empresas tienen menos incentivos para aumentar la inversión y los salarios, dificultando la redistribución de ingresos hacia los trabajadores.

  1. Barreras al comercio y restricciones en competitividad internacional:

La falta de acceso a mercados internacionales limita las oportunidades de crecimiento económico y dificulta la creación de empleos de alto valor agregado que favorecen una mejor distribución de ingresos.

  1. Presión demográfica y desempleo juvenil:

En países con poblaciones jóvenes rápidos en crecimiento, la presión por crear suficientes empleos puede llevar a empleos mal remunerados y un aumento en el sector informal, lo que impacta la proporción de PIB destinada a salarios.

  1. Sistema educativo desconectado de las demandas del mercado laboral:

Un sistema educativo que no se alinea con las necesidades del mercado de trabajo contribuye a la desocupación y salarios bajos, ya que los trabajadores carecen de las habilidades necesarias para trabajos mejor remunerados.

  1. Debilidad de la inversión en economía verde y economía del conocimiento:

Sin inversiones hacia una economía verde o del conocimiento, se generan menos empleos sostenibles y bien remunerados, lo cual impacta la capacidad de mejorar la proporción de salarios en el PIB.

  1. Limitaciones en el sistema de seguridad social:

Países sin un sistema de seguridad social robusto enfrentan dificultades para ofrecer protecciones a los trabajadores, lo cual puede traducirse en salarios bajos y condiciones

  1. Falta de coordinación entre políticas económicas y sociales:

La falta de políticas integradas entre los ámbitos económicos y sociales limita la posibilidad de ejecutar acciones que garanticen mejoras en las Remuneraciones de empleados.

 

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Recomendaciones para mejorar la Distribución de Ingresos (PADI y PPDI)

  1. Relación entre salarios y crecimiento económico: Aumentos en salarios reales pueden impulsar el crecimiento económico, siempre que superen el ritmo de crecimiento de beneficios empresariales y la presión fiscal.
  2. Recaudación fiscal y crecimiento: Las políticas de presión fiscal pueden generar crecimiento si los ingresos se reinvierten en transferencias y mejoras en servicios públicos.
  3. Impacto de impuestos progresivos: Impuestos altos sobre ingresos no pueden beneficiar a la comunidad; a menudo, los pobres no reciben poder adquisitivo directo, solo servicios públicos.
  4. Condiciones para el Crecimiento: Un mayor rol del Estado en la economía es vital para mejorar las condiciones para el desarrollo de actores económicos, condicionado al crecimiento de ingresos laborales.
  5. Inflación y redistribución: La redistribución a favor de los trabajadores-consumidores puede causar inflación si se implementa sin una política macroeconómica integral.
  6. Políticas integrales de remuneración: Se requieren políticas para remuneraciones laborales en relación con el PIB, estimulando el consumo, el ahorro y el control de la inflación.
  7. Complejidad de la dinámica económica: No existe una solución única para mejorar la distribución de ingresos; se necesita un enfoque integral y sostenido en políticas macro, meso y microeconómicas.
  8. Modelo de crecimiento inclusivo: El crecimiento del PIB debe ir acompañado de un aumento en el bienestar material y social; lo ideal es encontrar un equilibrio en la distribución de la renta.
  9. Desigualdad en economías exitosas: Países como Irlanda muestran crecimiento económico pero con alta desigualdad en la distribución de ingresos a favor del sector empresarial.
  10. Necesidad de inversiones en bienestar: A pesar de un entorno macroeconómico favorable, la inversión en bienestar social y laboral es crucial para abordar la desigualdad.

 

Estos aportes son considerados el fundamento para la Teoría de la Economía de Actores y Distribución de Ingresos, con los países PADI como referencia empírica que demuestra cómo una política redistributiva bien implementada puede traducirse en beneficios económicos y sociales sólidos.

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Recomendaciones de Planificación Económica y Políticas Públicas

Por Andrés Giussepe (PhD. en Economía – Venezuela)

ORCID: 0009-0009-4377-8027

 

  1. Crecimiento adaptativo y sostenible de la producción: La producción debe expandirse en armonía con el crecimiento demográfico, manteniendo flexibilidad ante las fluctuaciones de recursos disponibles. Se busca minimizar las dependencias críticas, fomentar la autosuficiencia productiva y fortalecer las capacidades de autogestión.
  2. Inversión productiva con valor social y rentabilidad responsable: La inversión en sectores productivos debe priorizar tanto la rentabilidad como su impacto positivo en el bienestar social y la resiliencia del sistema. Se promueve inversiones que generen empleos sostenibles y fomenten la innovación, particularmente en sectores clave para el desarrollo adaptativo.
  3. Rentabilidad sistémica y estabilidad social: El objetivo de rentabilidad se persigue dentro de un marco sistémico que considera su sostenibilidad y sus efectos en los diversos actores económicos. Se da preferencia a inversiones que contribuyan a la estabilidad social, promuevan una distribución justa de beneficios y optimizan el uso de los recursos.
  4. Financiamiento estatal resiliente e independiente: El financiamiento estatal debe diseñarse para ser sostenible e independiente de recursos externos o sectores de alta volatilidad. Se favorecen políticas fiscales y financieras adaptativas, capaces de resistir fluctuaciones y sanciones internacionales, y se buscan fuentes alternativas de ingresos para fortalecer la autonomía económica del Estado.
  5. Crecimiento inclusivo y cohesión regional: Los PADI defiende un crecimiento económico que integra a sectores marginados y responde a las particularidades de cada región. Este enfoque promueve la cohesión social y la reducción de desigualdades geográficas, asegurando que el desarrollo alcance a todas las comunidades.
  6. Incremento sostenido de la remuneración laboral: Es prioritario que la remuneración de los empleados, como porcentaje del PIB, crezca más rápidamente que el excedente de explotación, asegurando así que los avances económicos se traduzcan en mejoras reales del poder adquisitivo y bienestar social, y en un equilibrio justo entre producción y distribución.
  7. Reducción progresiva de la desigualdad de ingresos: Los PADI enfatizan la necesidad de políticas redistributivas que disminuyan de manera continua las desigualdades de ingresos, promoviendo la cohesión social y garantizando una participación más equitativa en los beneficios del crecimiento económico.
  8. Redistribución estratégica del crédito y el capital de inversión: Los recursos de crédito y capital deben orientarse estratégicamente hacia sectores clave para la resiliencia económica y el bienestar colectivo, así como hacia empresas emergentes y proyectos comunitarios que promuevan la autosuficiencia y la inclusión económica.
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Premisas y aportes teóricos de la Economía Adaptativa a partir de los PADI

Por Andrés Giussepe (PhD. en Economía – Venezuela)

  1. Una justa distribución de Ingresos mejora la economía
  • Premisa: Los países PADI son ejemplo de economías donde una parte significativa del PIB se destina a la remuneración de los trabajadores, asegurando que los beneficios de crecimiento económico lleguen a un amplio sector de la población.
  • Aporte teórico: La mejora en la distribución de ingresos incluyente no solo garantiza un poder adquisitivo de los trabajadores, sino que también estimula la demanda interna, creando un ciclo virtuoso de consumo y producción. La Teoría de la Economía de Actores y Distribución de Ingresos adopta este principio, enfatizando que la distribución justa de ingresos es clave para el crecimiento sostenible.
  1. Enfoque Sistémico Complejo para el análisis de actores
  • Premisa: Desde la perspectiva de sistemas complejos, cada actor en la economía (gobierno, empresas, trabajadores, sector financiero) tiene un rol interdependiente que contribuye a la estabilidad y equidad de la distribución de ingresos.
  • Aporte teórico: En los países PADI, el marco institucional y el diseño de políticas redistributivas están basados en una visión sistémica en la que todos los actores colaboran para generar un ambiente económico inclusivo. La teoría postkeynesiana apoya esta interdependencia, pues reconoce que la desigualdad afecta el sistema macroeconómico. La teoría se construye sobre la premisa de que la distribución de ingresos debe reflejar la contribución real de cada actor, promoviendo un equilibrio en la estructura económica.
  1. Política Fiscal y de transferencias como herramientas de equidad
  • Premisa: En los países PADI, el uso de políticas fiscales progresivas y transferencias directas permite una redistribución que beneficia a los sectores con menores ingresos.
  • Aporte teórico: La Economía de Actores y Distribución de Ingresos sugiere que la intervención del Estado es fundamental para corregir desequilibrios distributivos y garantizar que el crecimiento económico se traduzca en bienestar social. Esta política redistributiva en países PADI sirve como modelo para economías con alta desigualdad, demostrando que una estructura fiscal justa es esencial para la cohesión económica y social.
  1. Salarios y protección laboral como motor de inclusión
  • Premisa: En países PADI, los salarios representan una gran parte del PIB y son el reflejo de políticas que buscan elevar la calidad de vida mediante sueldos dignos, protección laboral y condiciones laborales adecuadas.
  • Aporte teórico: La teoría sostiene que para una economía saludable, es crucial que los salarios crezcan en sintonía con la productividad y el costo de vida. En un enfoque poskeynesiano, los salarios no son solo un costo, sino una fuente de demanda agregada. La Economía de Actores y Distribución de Ingresos postula que una mayor participación de los salarios en el PIB incentiva el consumo y fortalece la economía interna, reforzando la capacidad adquisitiva y la estabilidad del mercado.
  1. Participación de los actores institucionales en la redistribución de riqueza
  • Premisa: En los países con alta distribución de ingresos, los actores institucionales como sindicatos y entidades de regulación cumplen un papel clave para garantizar la equidad.
  • Aporte teórico: La teoría de la Economía de Actores incorpora la importancia de la participación activa de instituciones que velan por la justicia distributiva. Los sindicatos, por ejemplo, son esenciales para negociar salarios justos y condiciones laborales, mientras que los gobiernos regulan el mercado para evitar desequilibrios. Estos actores protegen los derechos económicos y sociales de los trabajadores, asegurando que los beneficios del crecimiento económico lleguen a todos los niveles.
  1. Estabilidad económica a través de la reducción de la desigualdad
  • Premisa: En los países PADI, la reducción de la desigualdad es una meta prioritaria, que se refleja en políticas públicas que promueven la inclusión social y la estabilidad económica.
  • Aporte teórico: La teoría propone que una menor desigualdad es un objetivo macroeconómico, ya que reduce la volatilidad en la demanda y evita las crisis provocadas por la concentración excesiva de riqueza.

Desde la perspectiva postkeynesiana, una distribución de ingresos más equitativa contribuye a la estabilidad general del sistema económico, ya que los ingresos de la clase media y baja estimulan la actividad productiva. La Economía de Actores plantea que esta estabilidad es un objetivo central, pues un sistema equitativo reduce la vulnerabilidad económica.

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Patrón emergente 1: Método para diseñar escenarios futuros que determinan la distribución ideal del PIB en crecimiento

UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y SOCIALES

COMISIÓN DE ESTUDIO DE POSTGRADO

DOCTORADO EN ECONOMÍA

 

RESUMEN

GIUSSEPE, ANDRÉS (Noviembre, 2024). “Distribución de los ingresos y beneficios desde una perspectiva sistémica-compleja”. Tesis Doctoral presentada ante la Faces, Ceap, UCV, como requisito para optar al título académico de Doctor en Economía. Caracas.

ORCID: 0009-0009-4377-8027

Tutor: Dr. Luís Mata Mollejas

Esta investigación, desde una perspectiva sistémica y compleja, analiza cómo la producción y distribución de ingresos entre trabajadores, empresarios, el Estado y financistas influyen en la desigualdad global a inicios del siglo XXI. Utilizando datos de 48 países (ricos y pobres) y 89 indicadores económicos, sociales y financieros entre 2008 y 2022, en un contexto de predominio del capitalismo financiero, se alcanzó el objetivo de diseñar un modelo de distribución de los ingresos y beneficios que arroja el proceso productivo, entre los diversos factores/actores que a ella contribuyen, que minimice las tensiones socioeconómicas y políticas (riesgos) en el contexto del sistema capitalista actual. El estudio, basado en la escuela postkeynesiana, emplea un enfoque sistémico e interpretativo y combina análisis cualitativos y cuantitativos, utilizando técnicas como análisis de contenido, estadísticas descriptivas, correlaciones y proyecciones. Se identifican diez países con una distribución del PIB favorable a los empleados como %PIB (PADI) y diez con baja distribución (PPDI), los cuales sirvieron como base para proponer estrategias de distribución inclusiva.

El principal resultado fue la aproximación al modelo teórico de la Economía de Actores y Distribución de Ingresos y Beneficios, basada en el modelo distributivo que mostraron los países PADI (Países con Alta Distribución de Ingresos a favor de la Remuneración de Empleados (>50%PIB)). Ese modelo consta de seis patrones de crecimiento económico con inclusión social y laboral: (1) Diseño de escenarios futuros para la distribución del PIB, (2) Ciclo de crecimiento económico inclusivo, (3) Condiciones para la redistribución inclusiva, (4) Índice y ranking de distribución justa (IDJI), (5) Lineamientos para crecimiento con inclusión, y (6) modelo microeconómico de distribución. Finalmente, se realizó la conceptualización de los elementos ontológicos y epistemológicos para una Teoría de la Complejidad del Sistema Económico Global; y varios aportes para el futuro: un cambio paradigmático y cultural en el post-capitalismo.

Palabras clave: desigualdad, actores económicos, redistribución, inclusión, economía sistémica, crecimiento, países PADI.

Patrón emergente 1:

Método para diseñar escenarios futuros que determinan la distribución ideal del PIB en crecimiento

La propuesta central busca alcanzar un método científicamente validado de planificación económica a través de la estimación de escenarios de distribución de ingresos entre los actores (inversionistas, banqueros, trabajadores, empresarios y el Estado), que garantice el crecimiento económico incluyente.

Para diseñar los posibles escenarios futuros de distribución entre los factores/actores de producción (RE, IK, TG) como porcentaje del PIB, se aplicará un método basado en el “tanteo de escenarios” que garanticen el incremento del PIB a partir de la estimación porcentual ideal para cada uno de ellos.

El planteamiento general consiste, en que los gobiernos pueden diseñar una serie de políticas económicas, sociales y ambientales que creen las condiciones para hacer crecer el PIB y garanticen la inclusión laboral y social en el futuro o un período determinado en el corto, mediano y largo plazo. En este caso, las condiciones tienen que ver con políticas o medidas destinadas a mejorar la participación de la Remuneración de empleados (RE) como % del PIB y de los ingresos fiscales del Gobierno menos los subsidios (TG) como % del PIB.

Son escenarios que emergen de la realidad concreta a partir de las estadísticas de crecimiento económico real (fuentes oficiales), por tanto, no son interpretaciones basadas en la subjetividad ni en la creatividad del investigador. De forma sintética, el método consiste en lo siguiente:

En primer lugar, se determina la función de regresión lineal múltiple del PIB del grupo de países seleccionados (PADI, PMDI, PBDI o PPDI) y su distribución porcentual entre los factores/actores de producción (RE, IK, TG). Para tal fin, primero se calcula la correlación lineal de la variable dependiente y las independientes y luego su regresión lineal múltiple, para un R2 superior a 0,75.

Luego, a partir del tanteo se van ajustando los escenarios de distribución de ingresos hasta alcanzar la combinación ideal que hacen crecer el PIB en el período próximo estimado (n+1). Son aproximaciones de escenarios que pueden asumirse como un “sistema de previsiones de adaptaciones estratégicas”, o como una guía de previsiones que deben asumir los gobiernos, y a partir de ellos, planificar las políticas y programas que garanticen el crecimiento con inclusión laboral y social.

Con base en el comportamiento de la economía real de los países PADI se alcanzó a identificar un escenario donde el aumento de un punto porcentual (1%) en RE y TG, y una caída de 2% en la participación de los ingresos empresariales IK la economía creció por encima del 10%.

Escenarios futuros PIB 2022 (E)
RE (%) IK (%) TG (%)
Escenario ideal PADI Sube 1% Baja 2% Sube 1%
Año 1 53% 38% 9%
Año 2 54% 36% 10%

Cabe destacar, que estos escenarios de aumento o disminución del prorrateo o distribución del PIB en un período determinado, sólo sirve como referencia para la planificación gubernamental que tiendan a incrementar el porcentaje de RE, IK y TG con respecto al PIB en 1, 2, 3, 4,…. N+1%, o en su efecto, que los haga disminuir en -1, -2, -3, -4,…. N-1%.

 La función del PIB de los PADI

Para comprender las interrelaciones e interacciones imbricadas en el proceso de distribución de los ingresos nacionales de los países PADI desde una perspectiva sistémica compleja, se determina la función modelo que contiene la participación de los tres actores fundamentales de la economía endógena – trabajadores (RE), empresarios (IK) y el Gobierno (TG) en esa distribución del PIB.

Esa relación endógena a su vez está condicionada por el comportamiento exógeno de los mercados de valores a nivel mundial (CM). Como se mostró anteriormente, si las principales bolsas de valores están inestables inmediatamente tienen sus impactos en la economía internacional y con repercusiones en los niveles de crecimiento y en la distribución de los ingresos y beneficios entre los actores.

Sobre la base de esa dinámica sistémica global, se realiza el análisis, los pronósticos y los escenarios distributivos. Para tal fin, en primer lugar, se realiza una regresión múltiple que conlleva a determinar la Función de Regresión que estima la relación entre las cinco variables: una dependiente Y (PIB), y cuatro variables explicativas: X1 (CM), X2 (RE), X3 (IK) y X4 (TG). Este método permitirá comprender las relaciones, las causas y las predicciones aproximadas del comportamiento futuro del PIB, a fin de estimar los niveles de distribución de ingresos de los países con fines de disminuir la desigualdad. Para efecto de esta investigación, este modelo estadístico puede ayudar a tomar decisiones estratégicas gubernamentales en esa dirección.

En ese sentido, se parte de la siguiente conjetura:

Y = f(CM, RE, IK, TG) o

Y = f(X1, X2, X3, X4)

Por ser el análisis de regresión múltiple un análisis de regresión condicional, está condicionado por los valores fijos de las variables explicativas, y lo que se obtiene es el promedio de Y para los valores fijos de las variables X. (Gujarati (1981). El modelo de regresión lineal múltiple puede ser presentado a partir de la siguiente ecuación:

  • Yi = bo + b1X1i + b2X2i + b3X3i + b4X4i + ui

o E(Yi/X1,X2,X3,X4) = bo + b1X1i + b2X2i + b3X3i + b4X4i + ui

Siendo i = 1, 2, 3, 4,.., N

Donde E(Yi/X1, X2, X3, X4) es el valor esperado de Y condicionado por los valores fijos o dados de X1, X2, X3 y X4, es decir, Y es una variable dependiente, b representa sus estimadores. bo es el intercepto y ui representa el residuo o error.

Y es la variable dependiente (Producto Interno Bruto),

b1 = Coeficiente de la Capitalización en el mercado (CM) de empresas nacionales que cotizan en bolsas a nivel mundial (USD a precios actuales)

X1 es el valor de la variable explicativa CM,

b2 = Coeficiente de la Remuneración de empleados (RE)

X2 es el valor de la variable explicativa RE,

b3 = Coeficiente del Excedente de explotación e ingresos mixtos (IK)

X3 es el valor de la variable explicativa IK, y

b4 =  Coeficiente de los Impuestos indirectos y de importaciones menos subsidios (TG).

X4 es el valor de la variable explicativa TG.

Y finalmente, i es igual a la i-ésima relación de distribución, siendo N el total del Ingreso agregado en un año fiscal.

Se asume que el total de la distribución del ingreso agregado PIB se reparte de manera porcentual entre trabajadores (RE), empresarios (IK) y el Gobierno (TG), y que la Capitalización de mercado (CM) es una variable exógena, que incide directamente es en el PIB, y como consecuencia en la distribución. Pero para efecto de la regresión se asume constante, porque lo que se quiere es determinar las distintas combinaciones de las variables endógenas como relación de distribución a fines de disminuir los niveles de desigualdad de ingresos interna de los países.

Para determinar la función de regresión se considera necesario determinar el valor del intercepto por cuanto se tiene certeza que el valor promedio de la variable de respuesta “Y” o “PIB” tiene una variable predictora (CM, RE, IK, TG) que pudieran ser igual a cero. En el caso de Irak, Sudán y Libia en sus estadísticas oficiales aparecen datos del TG con una distribución de “cero por ciento”, debido a que aplican programas de subvenciones asociadas al cobro de impuesto sobre la renta con deducciones a familias con la finalidad de disminuir la pobreza como el Impuesto Negativo sobre la Renta (INR) o la Renta Básica Ciudadana (RBC), entre otros.

Por tanto, se asume la siguiente función de regresión a estimar a partir de los datos de distribución de ingresos de los países PADI.

PIBi = bo + b1X1i + b2X2i + b3X3i + b4X4i + ui

Los países PADI (Suiza, Alemania, Islandia, Canadá, China, Eslovenia, Dinamarca, Japón, Francia y Austria) muestran un comportamiento distributivo ideal para reducir los niveles de desigualdad de ingresos.

Los cálculos matemáticos para estimar la función del PIB de este conjunto de países se consideran un comportamiento ideal a alcanzar por el resto de los 195 países a fin de encaminar su sociedad hacia una economía con crecimiento, inclusión laboral y con tendencia a disminuir los niveles de desigualdad de ingresos.

Para determinar la función del PIB de los PADI, se toma como referencia las estadísticas oficiales de las Remuneración de empleados (RE), Ingresos de los dueños del capital empresarial (IK) y los ingresos tributarios (TG), expresados como porcentaje del PIB, durante el período 2008-2021 (Apéndices 4 a 11). Así como la Capitalización en el mercado (CM) de empresas nacionales que cotizan en bolsa a nivel mundial también como porcentaje del PIB (Apéndice 12). Una serie de tiempo cuya referencia base es el PIB expresado en dólares a precios corrientes. Para el análisis grupal se toman valores promedio de los 10 países PADI. El resumen estadístico se muestra en el Cuadro  14.

Cuadro 14. Distribución porcentual del PIB entre los factores/actores de producción de los países PADI, 2008-2021

Correlación de factores que explican el PIB de los PADI

Los datos de la serie de tiempo 2008–2021, de CM, RE, IK y TG como porcentaje del PIB de los PADI, fueron sometidos a una correlación múltiple, con el objeto de determinar qué tanto de la variación total de la variable dependiente (PIB nacional) puede explicarse por todas las variables independientes (exógenas y endógenas) actuando de manera conjunta. (Cuadro 15)

El análisis de la correlación de las variables que explican el PIB de los países PADI en el periodo 2008-2021, develan que el PIB tiene una correlación positiva (0,691) con el comportamiento de la remuneración de empleados, valor que conlleva a concluir que el comportamiento del PIB es impactado la distribución de los ingresos para trabajadores supera el 50%.

En esa dinámica, la correlación entre la remuneración a empleados y los ingresos empresariales es inversa (-0,848), si aumenta una por lógica disminuye la otra. Quiere decir, que lo recomendable para que aumente el PIB de los países con tendencia a la inclusión laboral es que la participación de los ingresos sea mayor para el pago de remuneraciones laborales y tienda a ser menor el porcentaje para los empresarios. Esa es la teoría que se devela del análisis de los datos de los 10 países que se consideran con altos niveles de distribución de los ingresos con tendencia a disminuir la desigualdad.

Se devela que el PIB de este grupo de países tiene una correlación inversa (-0,642) con el comportamiento del porcentaje de distribución que corresponde a los ingresos Excedente de Explotación y Renta Mixta. Lo que indica que a medida que disminuye la distribución de ingresos para el sector empresarial mejora el PIB.

El porcentaje de los ingresos que corresponde al Gobierno no incide en el comportamiento del PIB (-0,312). Lo que devela que la participación del Estado como actor no es determinante de los niveles de distribución de los ingresos con fines de hacer crecer la economía.

Cuadro 15. PADI: Correlación lineal entre los factores/actores (%PIB)

Cuando se analiza la correlación entre el porcentaje del PIB que corresponde para trabajadores con la del Gobierno, se evidencia una relación inversa del -0,575, que indica que en la medida que aumenta el porcentaje del primero disminuye el otro en esa proporción 1:0,5.

Con respecto a la correlación de la capitalización de los mercados de valores mundiales con respecto al PIB de los países PADI, hay una correlación alta (0,835) lo que demuestra que sus economías están altamente influenciadas y dependen del sistema de financierización bursátil a nivel global. Eso se debe a que cinco países de los PADI están entre los 10  primeros con la mayor Capitalización en el mercado de valores del mundo, como lo son: China (13,0%), Japón (7,2%), Canadá (2,8%), Alemania (2,4%), y Suiza (2,1%). (Ver Apéndice 52).

 

Regresión lineal múltiple

Para determinar la función modelo del PIB de los países PADI, se utilizará la regresión múltiple, una herramienta de análisis estadístico inferencial, para la cual se realizó una sola corrida utilizando el programa EXCEL, obteniendo los siguientes resultados:

FUNCIÓN DE REGRESIÓN PADI:

PIB(PADI)i = Bo + B1X1i + B2X2i + B3X3i + B4X4i +ui

PIB(PADI)i = Bo + B1(CM)i + B2(RE)i + B3(YK)i + B4(TG)i +ui

PIB (PADI) =  165.780.846,16 + 139.800,79 * (CM) – 1.237.471,54 * (RE) -2.362.185,45 * (IK)  +  0,00 * (TG)  + 2.310.438,43

Escenarios futuros de la distribución de ingresos agregados grupo PADI

En la misma dinámica de escenarios de distribución de los ingresos aplicada anteriormente para los países PADI, se estima el comportamiento futuro del PIB con base en la función de regresión:

 

PIB (PADI) =  165.780.846,16 + 139.800,79 * (CM) – 1.237.471,54 * (RE) -2.362.185,45 * (IK)  +  0,00 * (TG)  + 2.310.438,43

Donde los valores de la relación distributiva del PIB (CM, RE, IK, TG)%, son valores del período consultado 2008-2021 (Cuadro 12). De manera específica, los valores tomados de los factores endógenos (RE, IK, TG), es el promedio del período (53, 38, 9), mientras que para los valores del PIB y CM se toman los datos del año 2021, que es el año base de los ejercicios de estimaciones y escenarios futuros, por lo tanto:

PIB (2021) = US$ 33.811.911

CM (2021) = 146% del PIB mundial

En síntesis, los datos base para la estimación de la distribución del ingreso del PIB (PADI) y los escenarios es la siguiente:

 

PIB (PADI) = f (CM, RE, IK, TG) %

PIB (PADI) = f (146, 53, 38, 9) %

Seguidamente, se han identificado nueve (9) escenarios posibles de variación de la distribución de los ingresos entre los tres actores endógenos de la economía (CM, RE, YK, TG).

Para efecto del pronóstico y la configuración de los escenarios futuros del PIB se deja constante la Capitalización de los mercados (CM) como % del PIB mundial, por ser una variable exógena. Como se dijo, se toma el valor estimado para el año 2021, que fue de 146% del PIB mundial.  Además, lo que realmente interesa es determinar las distintas variaciones y combinaciones de ingresos distribuidos entre los factores/actores de producción (RE, IK, TG), valga decir, entre los elementos endógenos de los países, cuyos resultados y patrones alcanzados servirán de orientación para la planificación de políticas y programas que mejoren la distribución de los ingresos (decisiones endógenas).

Como se dijo anteriormente, si las principales bolsas del mundo entran en inestabilidad como un «efecto de mariposa» se siente en las economías internas, afectando las principales variables macroeconómicas. Condicionan las expectativas de inversiones y la movilidad de los capitales de un lado a otro.

La dinámica del ejercicio consiste en observar como varía el PIB futuro en la medida que cambian los porcentajes de distribución de un año a otro de los tres factores endógenos (RE, IK, TG), manteniendo el factor exógeno (CM) constante. (Cuadro 16)

Este ejercicio se asume como una guía para la planificación de políticas y programas económicos y sociales para hacer crecer la economía de manera endógena con inclusión social, es decir, desde la propia economía interna, y no por factores externos.

Los escenarios planteados son los siguientes:

Resultados de escenarios

En la medida que la distribución de los ingresos en los países PADI favorece a los empleados (RE) y al Gobierno (TG) la economía tiende a crecer a un ritmo mayor, por lo tanto, disminuye la desigualdad de ingresos. Hay una relación inversa entre RE e IK, si el ritmo de crecimiento de la primera (RE) crece a un ritmo mayor que la segunda (IK) se garantiza un crecimiento seguro. (Cuadro 16).

En el caso de los PADI los mejores escenarios para procurar un crecimiento económico con inclusión laboral y menos desigualdad de ingresos son el E1, E3, E4, E5 y E8, que garantizan un crecimiento por encima del 3%. El mejor escenario es el E5, donde se muestra que, si RE y TG aumentan en por lo menos 1% del PIB a la vez y cae la participación de los empresarios en 2%, el PIB tiende a crecer a un ritmo elevado del 13%. Eso devela una tendencia determinante a ser considerado para el soporte teórico de ésta investigación y de los planteamientos que siguen a continuación.

El contraste, el resto de los escenarios (E2, E6, E7 y E9) indican que, si la tendencia distributiva de los ingresos agregados futuros favorece al excedente de explotación rentas mixta de los empresarios, el PIB tiende a caer debido a la dinámica de capitalización y acumulación que genera el sector empresarial con respecto al resto de los actores económicos, y porque los niveles de consumo final y el cobro de impuestos tenderían a caer o a mantenerse constante.

En el Cuadro 16, se observa que en el caso de los escenarios E6, la distribución del ingreso benefició a los empresarios pero la economía presentó una caída del 8%. Ese resultado se debe a la dinámica de capitalización y acumulación que genera el sector empresarial con respecto al resto de los actores, y porque los niveles de consumo final y el cobro de impuestos se mantienen constantes o crecen a un ritmo menor que los ingresos de los empresarios.

Los resultados arrojaron que cuando IK sube en 1% la economía tiende a decrecer como se aprecia en los escenarios E2, E6, E7 y E9. Asimismo cuando TG baja en 1%.

Es importante analizar el escenario E1, donde se mantienen constante la misma distribución de los ingresos de un año a otro entre RE, IK, TG y CM (%PIB). El pronóstico indica que el PIB tiende a aumentar, una realidad empírica que es explicada debido a que la función de regresión del PIB se desarrolla en un ciclo de crecimiento largo (2008-2021), a pesar del incremento poblacional, la necesidad del empleo productivo y bien remunerado, las migraciones internas y externas de la fuerza laboral, eventos sanitarios como la pandemia del Covid-19, guerras, causas ambientales, crisis bursátiles ni recesión mundial,  ocurridas en ese período de tiempo.

Esos factores exógenos no hicieron frenar los ingresos de los trabajadores y mejorar la acumulación de capital en manos del sector empresarial de la economía real y la especulativa, teniendo efectos directos en la disminución de la desigualdad de ingresos de los países PADI.

Cuadro 16. PADI: Dinámica de los escenarios distributivos de ingresos entre los factores determinantes del PIB (% PIB)

  • Se toma como año base para la estimación la sumatoria del PIB del grupo de los 10 PADI el año 2021.

Escenarios futuros de la distribución de ingresos agregados por países PADI

Como se observó anteriormente, a partir del conjunto de combinaciones (9 escenarios) de relaciones de distribución de los ingresos entre los factores/actores (RE, IK, TG) se obtuvo la función de regresión múltiple del PIB del grupo PADI con datos del año 2021 (Banco Mundial), develándose que hay un movimiento opuesto entre las remuneraciones de empleados (RE) y excedentes de explotación e ingresos mixtos (IK), indistintamente que los impuestos a la producción menos subsidios (TG) varíen o se mantenga constante.

Ese mismo procedimiento será aplicado a cada uno de los 10 países PADI por separado para corroborar la fiabilidad y confiablidad de la función del PIB y del método de pronóstico que se ha propuesto como solución para planificar las políticas y medidas necesarias para disminuir la desigualdad de ingresos en los países.

Método de ajuste de escenarios distributivos de ingreso (el tanteo) aplicado a los países PADI

A continuación, se aplicará el método de ajuste de escenarios basado en la técnica del “tanteo” que permita encontrar la combinación ideal de distribución de ingresos futura entre los factores/actores de producción (CM, RE, IK, TG) como % del PIB, que le garantice a cada uno de los países analizados alcanzar el crecimiento económico incluyente. Son escenarios ideales que sirven como patrón de orientación para la planificación y toma de decisiones en políticas económicas y sociales.

El procedimiento es el siguiente:

Primero se estimará el comportamiento de la distribución futura de los ingresos para cada uno de los países seleccionados, tomando como dato base el PIB a precios corrientes aportado por el Banco Mundial (2021) y su distribución porcentual (%) en RE, IK y TG (endógeno) y CM (exógena). La data inicial para el cálculo se muestra en el Cuadro 17.

Los PADI son Suiza, Alemania, Islandia, Canadá, China, Eslovenia, Dinamarca, Japón, Francia y Austria, que de manera grupal alcanzaron un PIB de 33,8 billones de dólares, que representa el 34,9% del total mundial.

 

Cuadro 17. PADI: Ajuste final de los escenarios de Distribución de ingresos entre los factores determinantes del PIB (CM, RE, IK, TG)%, año 2021

Segundo, se asume como escenario inicial la relación de distribución de ingresos promedio alcanzada por los países PADI durante el período 2008-2021, que se considera la ideal para hacer crecer la economía con inclusión en el mediano plazo. En ese escenario, RE sube 1% del PIB interanual, IK baja en 2% y TG sube 1%, con respecto al PIB, es decir, (+1%, – 2%, +1%), respectivamente. (Ver Cuadro 16, Escenario 5).

Cabe   señalar, que ese escenario hipotético ideal (E5) fue el que mayor crecimiento mostró en el ejercicio anterior (13%). En él se considera que los gobiernos aplican políticas y medidas económicas y sociales que garanticen una mejor distribución de los ingresos a favor de la población trabajadora con respecto al PIB.

En tercer lugar, se estimará el PIB futuro de cada uno de los países por separado, para la cual se deberá  aplicar la relación de distribución ideal a la función de regresión calculada para los países PADI en el período 2008-2021. Es necesario tener presente, que a cada uno de los países le corresponde un porcentaje de la distribución estimada. (Ver Cuadro 15)

La función de regresión múltiple del PIB es la misma utilizada anteriormente:

PIB (PADI) =  165.780.846,16 + 139.800,79 * (X1) – 1.237.471,54 * (X2) – 2.362.185,45 * (X3)  +  0,00 * (X4)  + 2.310.438,43
PIB (PADI) =  165.780.846,16 + 139.800,79 * (CM) – 1.237.471,54 * (RE) – 2.362.185,45 * (IK)  +  0,00 * (TG)  + 2.310.438,43

En el Cuadro 18, se muestran los cambios del PIB por países PADI una vez pronosticados ese escenario E5.

Si bien los resultados de los escenarios en algunos casos muestran crecimientos elevados del PIB de un año a otro, que parecieran irreales, como Islandia, Dinamarca y Francia, no obstante, este ejercicio busca demostrar que pequeñas variaciones en la distribución de los ingresos y beneficios que mejoren las remuneraciones de los empleados (RE) darán como resultados cambios positivos y determinantes en la producción, el bienestar, desarrollo en los niveles de riqueza de nación.

Se hace evidente, que dada las características de la estructura económica de Islandia, Dinamarca y Francia cualquier variación porcentual a favor de las remuneraciones de empleados y obreros tendrá un efecto importante en el crecimiento inclusivo. Situación contraria ocurre con Eslovenia, China, Alemania y Austria, quienes también muestran crecimiento cuando ocurre la relación RE+1%, IK- 2%, TG+1% y CM .

Cuadro 18. Estimación del PIB de los países PADI en un escenario donde RE , IK , TG  en (+1%, – 2%, +1%) y CM

Caso contrario ocurre con Suiza, Canadá, Japón y Austria, que son menos sensibles a los pequeños cambios en la distribución de ingresos. Sus economías no mostraron crecimiento cuando se aplicó la relación la combinación RE+1%, IK- 2%, TG+1% y CM . Cayeron 22%, 3% y 5%, respectivamente.

No obstante, por medio de la “técnica del tanteo” se puede ir probando y evaluando el escenario ideal que garantice un crecimiento inclusivo.

Por ejemplo, Suiza podría alcanzar un crecimiento estimado del 6% si y sólo si, el Estado sigue creando las condiciones necesarias para que la retribución favorezca cada vez más a la familia por el lado del sector laboral y la inversión pública en lo social (salud, educación, acceso a las telecomunicaciones, créditos al consumo, hipotecarios, etc.), como lo ha venido haciendo en los últimos años. Para la cual la combinación ideal de distribución porcentual de los factores/actores sería aquel donde RE tienda a aumentar a un ritmo mayor que IK como % del PIB. (Cuadro 19)

En este caso se podría decir que por cada unidad monetaria que se destinan para estímulo del sector empresarial deben destinarse 9 para el sector laboral y 11 para la inversión social del Estado, como garantía de un crecimiento inclusivo seguro del PIB por el orden del 6% interanual.

Cuadro 19. Ajuste de escenarios de distribución de ingresos de Suiza que garantizan un crecimiento económico incluyente estimado

Canadá tiende a invertir cada vez más en RE y el gobierno participa  menos en la distribución de los ingresos que Suiza. Para garantizar su crecimiento inclusivo por el orden del 4%, su RE tiende a aumentar a un ritmo mayor del 3% que IK, y TG a un ritmo del 1% por encima de IK. En tal sentido, en el ciclo de crecimiento, los empresarios reciben porcentualmente cada vez menos ingresos que los trabajadores y el Estado, que no significa que dejarán de ganar y acumular capital empresarial y financiero. (Cuadro 20)

Cuadro 20. Ajuste de escenarios de distribución de ingresos de Canadá que garantizan un crecimiento económico incluyente estimado

Por su parte, Japón requiere una redistribución continua del 4% del PIB a favor de los trabajadores RE, y una participación menor del 5% para IK y una subida del 1% en la participación de TG estimado del PIB, que garantiza un crecimiento del 5% interanual.

Cuadro 21. Ajuste de escenarios de distribución de ingresos de Japón que garantizan un crecimiento económico incluyente estimado

Finalmente, en el Cuadro 22, se muestran los escenarios futuros ideales de redistribución de los ingresos y beneficios entre los factores/actores que garantizan un crecimiento inclusivo en cada uno de los países PADI a partir de los datos oficiales del PIB del año (2021) suministrado por el Banco Mundial.

En el Cuadro 23, se presenta un resumen de los resultados del pronóstico del PIB de los países PADI. Se demuestra cómo el Estado juega un rol esencial para la toma de decisiones que haga crecer con inclusión. Porque como se ha demostrado a lo largo de esta investigación el problema es de distribución de los ingresos y de los beneficios entre los factores/actores de producción.

Son medidas que a la larga benefician en mayor medida al Gobierno con un gran impacto en lo político y en lo económico, debido a que hay una transferencia continua de recursos desde el sector empresarial al Estado (vía impositiva) que luego es dirigida a mejorarles las condiciones materiales, laborales y sociales a la clase trabajadora, más allá de la clara política laboral en esos países sea de mejorarles los niveles de sueldos y salarios por encima del promedio mundial.

Los resultados develan que una de las características de los países PADI es que el impulsor del crecimiento y desarrollo con inclusión laboral y social, ha sido garantizar un ritmo de participación del Estado en los ingresos y beneficios nacionales aproximado del 10,7% (TG) interanual, ubicándolo alrededor del 10% del PIB. Un ritmo que debe ser mayor al de los ingresos del sector trabajador.

Cuadro 22. PADI: Escenarios ideales de redistribución de ingresos y beneficios (%PIB) en tiempos de crecimiento económico con inclusión laboral y social (Tanteados)

En el Cuadro 23, se observa que en un escenario ideal de crecimiento, la redistribución como porcentaje del PIB benefició a RE mejorando su participación en 2,8% interanual.

Cuadro 23. PADI: Redistribución de ingresos y beneficios entre factores/actores (%PIB)

De esa forma el PIB pasó de 29,7 billones de US$ en el Año 1 (2021) a 38.8 billones en el Año 2, creciendo ese grupo de economía en un promedio (hipotético) del 30,8%, cuya relación de distribución de los ingresos y beneficios entre los factores/actores PIB (RE, IK, TG)%, es la siguiente:

PIB Año 1 (53, 38, 9) %

PIB Año 2 (54, 35, 11) %

 

Ese comportamiento se debe a las características estructurales de esas economías, donde los niveles de distribución benefician al sector laboral por encima del sector empresarial. En este caso el Estado crece a un ritmo mayor debido a la carga impositiva que aplican a sus contribuyentes laborales y empresariales, que luego retribuyen con una inversión social y la creación de condiciones efectivas para el fomento de la inversión y el aumento de la producción nacional con fines de exportación, entre otras bondades micro, meso y macroeconómicos. Son condiciones económicas que se dan indistintamente de los factores políticos e institucionales, éticos, industriales y de niveles de conocimiento de la población laboral de cada uno de esos países PADI.

¿Qué pasa si China aplica el Modelo PADI en los próximos cinco años?

En el caso que China decida aplicar el método de planificación propuesto en el estudio y estime hacer crecer el RE en 2% con respecto al PIB en los próximos cinco años, es decir, de 53% a 55%, el TG de 9% a 11% y disminuir la proporción del IK de 38% a 34%, aplicando la función de regresión de los PADI tendríamos el PIB crecería en 19,1% en ese período.

A continuación, se presentan los cálculos en el Cuadro 24:

Función estimación PADI:

PIB (PADI) =  165780846,16 + 139800,79 * (CM) – 1237471,54 * (RE) -2362185,45 * (IK)  +  0 * (TG)  + 2310438,43

Como se observa el modelo PADI equilibra los intereses de trabajadores, empresarios y gobiernos, priorizando el capital humano como motor productivo, donde todos los actores económicos ganan sin dependencia externa.

¿Qué pasa con la inversión bajo el modelo de redistribución de ingresos PADI?

Se deja la salvedad, que el hecho que el porcentaje del factor capital tienda a disminuir con relación al factor trabajo y el Gobierno en la distribución del PIB nominal, no significa que se esté desestimulando la inversión o incitando a que los planificadores dejen de aplicar políticas integrales para su fomento. La inversión productiva, la acumulación de capital en activos físicos y especulativos (que se valorizan en el mercado), siguen siendo elementos importantes para el crecimiento y desarrollo de las naciones, como lo han demostrado todas las escuelas de pensamiento económico.

Tampoco se trata de quitarles a los empresarios o pechar sus riquezas. No es una transferencia de recursos desde el sector empresarial al sector laboral y gubernamental.  Es más bien planificar, tomar decisiones políticas y ejecutar programas públicos idóneos que creen las condiciones para aumentarles los ingresos a la clase trabajadora, estimular el consumo, las ventas, el empleo productivo, las exportaciones y la calidad de vida, como colofón al proceso de crecimiento económico incluyente esperado.

Con base en los resultados obtenidos y siguiendo la línea del pensamiento postkeynesiano, se demuestra la tesis que una distribución desigual, a favor del factor capital (IK) por encima del factor laboral (RE), no garantiza un avance hacia un proceso de crecimiento económico continuo, indistintamente que produzca mayores niveles de ahorro para los grupos de mayores ingresos y que luego se ponga a la disposición y se transforme en capital para la inversión.

Por el contrario, los resultados indican que una redistribución porcentual a favor de RE y de TG es garantía de crecimiento económico inclusivo, y que a la vez, hace crecer la cuantía de capital destinado para la inversión productiva y la adquisición o desarrollo interno de nuevas tecnologías, en el sentido de maquinarias o instrumental físico utilizado en la producción.

Los PADI demostraron que eso es posible por la vía de la mejora de los ingresos laborales, el  estímulo del consumo, del crédito para el consumo, la inversión social y el estímulo para acceso a mejores empleos, además por la vía del impulso de programas gubernamentales que mejoren el nivel de vida de la población. Esos elementos traen como consecuencia un estímulo de la demanda agregada interna (C + I + G).

En el Cuadro 24, se demuestra el modelo de redistribución nominal y porcentual de Ingresos y beneficios entre factores/actores mostrada por los países PADI, una vez que se alcanza un escenario de crecimiento inclusivo. Se observa como nominalmente el factor capital (IK) aumenta de un año a otro alrededor US$ 1,24 billones (9,7%), pasando de US$ 12,79 billones a US$ 14,04 billones, un monto que incluye el capital que disponen los empresarios para la inversión productiva.  No obstante, ese ritmo de crecimiento es menor que el de los ingresos de los trabajadores (22,2%) y del Gobierno (36,6%).

 

Cuadro 24. Países PADI: Redistribución nominal y porcentual de ingresos y beneficios entre factores (PIB)

Como síntesis de este apartado, el modelo de redistribución de los diez países PADI garantiza que todos los actores ganen, que gane la economía, la sociedad, el gobierno y el ambiente. Han desarrollado una estructura que tiende a disminuir la desigualdad de ingresos y mejorarles la calidad de vida a su población sin menoscabo del desarrollo industrial y el proceso de capitalización bursátil a nivel mundial.

Los resultados demuestran que para hacer crecer la economía con inclusión laboral y social debe garantizarse el estímulo de la Remuneración de Empleados (RE) y del Gobierno (TG) en los ingreso agregados (PIB) a un ritmo mayor que el del sector empresarial (IK), sin menoscabo del estímulo a la inversión como uno de los factores clave del proceso productivo.

La participación del Gobierno en la redistribución debe crecer a un ritmo superior que la de los trabajadores y los empresarios. El incremento de los ingresos fiscales debe ser dirigido a la aplicación de políticas gubernamentales que mejoren los ingresos de los trabajadores públicos y privados, que al final son los principales consumidores de bienes y servicios.

Partiendo de la tesis general de los postkeynesianos, cualquier aumento de los ingresos laborales en el corto plazo tendrá un efecto inmediato en los niveles de consumo, en la inversión, el gasto público y el empleo, haciendo crecer la Demanda Agregada Interna, con un leve incremento en la inflación. Una situación que tenderá a disminuir los niveles de desigualdad de ingresos y la pobreza en términos generales.

Mientras que en el mediano y largo plazo, esa tendencia inflacionaria tenderá a disminuir como resultado de la dinámica del crecimiento inclusivo, En ese sentido,  es por el lado de la demanda agregada interna, específicamente por el consumo que puede haber reactivación económica.

En términos generales, se demuestra que en el sistema capitalista actual existe un movimiento opuesto entre salarios reales y beneficios empresariales: cuando disminuye uno aumenta el otro. He allí el papel de los planificadores públicos de identificar la serie de factores o problemas que lo reinviertan y presentar estrategias para superarlos.

Un resultado de un sistema real, no abstracto, que descansa en observaciones concretas de la realidad reflejadas en las estadísticas de organismos internacionales como el Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Eusostat, las Naciones Unidas y otros portales estadísticos como Indexmundi.com.

Los planificadores económicos deben prever el escenario ideal para hacer crecer con inclusión laboral, como una vía segura para disminuir los niveles de desigualdad de ingresos. Los resultados alcanzados demuestran que la complejidad económica puede direccionarse hacia esos escenarios. Y una forma directa es ir jugando con los escenarios de distribución porcentual del PIB hasta alcanzar el ideal que la dinámica va imponiendo en el transcurrir del tiempo. Pero la tendencia indica que en la medida que se planifica para aumentar el porcentaje de ingresos que se destina para remuneración de empleados la desigualdad económica disminuirá.

Ahora se realizará el mismo ejercicio analítico y de escenarios para los países con la peor distribución de ingresos (PPDI) con respecto al PIB, a fin identificar las relaciones e interacciones entre los actores en el proceso distributivo.

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Características de los países con Alto Nivel de Distribución de Ingresos a favor del factor laboral (PADI)

Por PhD Andrés Giussepe (*)

ORCID: 0009-0009-4377-8027

Un país con alta distribución de ingresos entre los factores/actores (PADI), es aquel que beneficia en un cincuenta por ciento (50%) o más, la Remuneración o Compensación de los empleados nacionales (RE) como porcentaje del PIB. De acuerdo con el Sistema de Contabilidad Nacional, esa ponderación se calcula dividiendo el monto total de las Remuneraciones entre el total del PIB en un período determinado. (Ver Cuadro 4 abajo).

Como se mostró anteriormente, los 10 países PADI son: Suiza, Alemania, Islandia, Canadá, China, Eslovenia, Dinamarca, Japón, Francia y Austria. Ellos mostraron un crecimiento del PIB en el 2021 que grupalmente promedian 4,6%. Han demostrado que una economía con crecimiento continuo es capaz de generar altos niveles de bienestar a su población, que contrasta con la mayoría de los países del mundo, donde más bien ha traído desigualdades, pobreza e impactos ecológicos.

Las estadísticas económicas de los PADI permiten desmontar la tesis que sostiene que el crecimiento económico no genera mejores condiciones de vida en los países ricos, porque han demostrado que, si se puede, promoviendo más igualdad y mejor distribución de los ingresos a favor del factor laboral.

Cuadro 4. Distribución de ingresos a precios corrientes de mercado, 2021

Fuentes complementarias: Banco Mundial, Eurostat, OCDE, ONU, FMI. BCV (Venezuela), DANE (Colombia). Estimaciones propias

(1) 2019; (2) Est. 2018- 2021 (N:3); (3) 2015; (4) 2020; (5) Est. 2021; (6) Banco Mundial

Son resultados alcanzados indistintamente del sistema político, la forma de gobierno y el sistema económico que impera en esas sociedades. Cada uno de ellos tiene sus peculiaridades y formas de organización social, económica, política y ambiental. Sus sistemas políticos son totalmente distintos, que van desde democracias directas, participativas y de consultas directas a la población como es el caso de Suiza, a sistemas unipartidistas y socialistas como el caso de China.

También, hay monarquías constitucionales y parlamentarias como Japón (Emperador), Dinamarca y Canadá (Estado de la Commonwealth), y países con sistemas democráticos parlamentarios como es el caso de Islandia. Finalmente, hay varios países con regímenes republicanos, federales, con democracias representativas como Alemania y Austria; y regímenes semipresidencial con primeros ministros como Francia y Eslovenia. No obstante, una característica común de los diez PADI es que predomina un sistema económico mixto y de libre mercado, abierto a las exportaciones, con sectores especializados altamente competitivos e industrializados. (Cuadro 10)

Estos países presentan una serie de características comunes en su comportamiento económico, financiero, social y ambiental. Desde una perspectiva sistémica, a continuación se describen los indicadores más importantes en materia de 1. Distribución de ingresos; 2. Tendencia monetaria; 3. Financiarización; 4. Indicadores de la desigualdad; 5) Gasto público; y  6) Ambientales.

Cuadro 10. Sistema político y económico de los PADI

Países

Sistema político

Modelo económico

Suiza Democracia directa, República Federal, pluralista y Sistema directorial, (colegiatura de varias personas que ejercen conjuntamente las facultades y funciones Jefe de Estado).
La iniciativa popular y el referéndum son los instrumentos clave del sistema democrático-directo.
Una economía abierta y orientada a la exportación (se estima que hasta un 50% del PIB). Sector de servicios muy desarrollado (financieros) y una industria manufacturera especializada en la producción de alta tecnología y basada en el conocimiento.
China Sistema unipartidista. Estado socialista con economía de mercado​ dirigido por un único partido, el Partido Comunista Chino (PCCh), encabezado por el secretario general del PCCh, que actúa como líder supremo de China. Sistema económico mixto.
Una economía de mercado socialista o un capitalismo de Estado.
Japón Democracia, Parlamentarismo, Estado Unitario y Monarquía Constitucional. El emperador es el símbolo del Estado y de la unidad del pueblo. Es una monarquía parlamentaria, con un sistema bicameral y unitario. Hay un primer ministro y ministros que él designe. Economía de mercado, con fuerte alianza público-privado, donde trabajan unidos para fortalecer los sectores con más posibilidades de alcanzar grandes retornos de inversión. La inversión en industria y tecnología, junto con la disciplina y determinación de los ciudadanos nipones son fundamentales.
Austria Federación, República democrática, federal y Parlamentaria.
Gobernada por la constitución. El presidente del país es el que tiene el poder ejecutivo, es el canciller federal, quien encabeza el Consejo de Ministros, y es responsable ante el Parlamento de Austria. Tiene un gobierno parlamentario con una democracia representativa.
Economía social de mercado, con empresas privadas y públicas. Las actividades básicas se han nacionalizado. Se basa en los siguientes elementos: estabilidad política; paz social; armonía entre patronales y organizaciones de trabajadores.
Dinamarca Monarquía Constitucional y hereditaria, Democracia participativa, Estado Unitario. Tiene un sistema parlamentario representativo con un jefe del Gobierno —el primer ministro— y un jefe del Estado —el monarca— que oficialmente ejerce el poder ejecutivo, aunque sus cometidos sean estrictamente representativos y protocolarios. Economía mixta, abierta y de libre mercado, con un importante intercambio comercial con el exterior basado en la innovación continua y un uso racional del medioambiente.
Alemania República Federal, República y República parlamentaria.
El Jefe del Estado es el Presidente Federal elegido por la Asamblea Federal (Bundesversammlung), órgano constitucional que se reúne exclusivamente a estos efectos.
Economía social de mercado, donde la clave del crecimiento no está en el consumo, sino en la inversión, industrialización y exportaciones, con capacidad de innovación y de arrastre de otros sectores. El 99% de todas las empresas alemanas son pequeñas y medianas empresas de propiedad familiar (Mittelstand). 50 empresas alemanas están entre las 500 más grande del mundo.
Islandia Estado unitario, República parlamentaria. Multipartidista Combina una estructura capitalista y de libre mercado con un amplio sistema de bienestar. La pesca es uno de los pilares que cubre alrededor del 40% de las exportaciones.
Francia Es una república semipresidencial, que cuenta con un presidente (jefe de Estado) electo por sufragio universal  (sistema electoral a doble vuelta) y un primer ministro (jefe de Gobierno). Tiene una concepción centralista e intervencionista del Estado en la economía y en la vida familiar, así como sobre una subordinación de los derechos individuales a un supuesto «bien común nacional». Francia tiene una economía mixta, que combina elementos del mercado y del sistema planificado. Es ante todo una economía de servicios, industriales y agrícolas. El gobierno ha privatizado total o parcialmente muchas de las grandes compañías.
Eslovenia República democrática parlamentaria con un jefe del Gobierno (el primer ministro) y un jefe del Estado (el presidente)
El presidente es el jefe de Estado y es elegido cada cinco años por el voto popular. El jefe de gobierno es el primer ministro, que es elegido por el Parlamento.
Es una economía desarrollada de libre mercado. Cuenta con importantes reservas de petróleo, carbón, zinc y con una capacidad industrial y agrícola competitiva.
Canadá Estado federal con una monarquía constitucional (Estado de la Commonwealth), una democracia parlamentaria y un Primer Ministro. Es un sistema económico de mercado. Es un país rico en recursos naturales. La economía posee una industria de alta tecnología. Se destaca en la producción aeroespacial, la industria de máquinas, la industria electrónica y la de telecomunicaciones.
Elaboración propia

1.    Distribución de ingresos

Los PADI son países que al igual que el resto del mundo actual, viven buscando el crecimiento por medio de la aplicación de políticas que favorezcan cada vez más a la clase laboral, donde el trabajo y su remuneración es un valor fundamental en las relaciones de producción y de las relaciones sociales, que tienen a disminuir los niveles de desigualdad de ingresos. La relación de distribución promedio de los ingresos agregados de este grupo de países en el año 2021 el siguiente:

PIB = f (RE, IK, TG) %

PIB (PADI) 2021 = f (53, 38, 9) %

PIB (PPDI) 2021 = f (, 26, 67, 7) %

 

Por ejemplo, en China, el crecimiento económico le ha ayudado a reducir la pobreza desde la década de los ochenta, presentando un crecimiento continuo con inclusión laboral y social. Así lo muestran los 89 indicadores macroeconómicos estudiados en esta investigación.

Por el contrario, hay países que han tenido niveles de crecimiento elevados, pero ha crecido la desigualdad, aumentando los pobres y concentrando los ingresos en pocas manos. Es el caso de los PPDI como Turquía, Irlanda, India y México, que, según el Banco Mundial en 2021, crecieron en 10,5%, 12,5%, 7,8% y 4,1%, respectivamente, pero mantienen una estructura económica desigual, donde la distribución de los ingresos entre los factores/actores beneficia más los sectores empresariales (TG) que a los trabajadores (RE).

Con esa visión de progreso inclusivo, los PADI  enfrentan la complejidad del sistema capitalista global, lo conquistan, llegan a dominarlos en sectores industriales y mercados específicos, sobre la base de las ventajas competitivas de cada país, firman acuerdos de cooperación con otros países, persiguen nuevos inversionistas, crean un clima favorable para las empresas, pero nunca abandonan, debilitan o sacrifican los ingresos y posición de los trabajadores y no los someten a la competencia o voracidad de los mercado nacionales o internacionales.

Son países que en 72 de los 89 indicadores analizados su promedio grupal presentó mejores resultados que el promedio mundial (Epm), es decir, en 83,7% de ellos, determinando una tendencia a seguir y ser considerados como patrón de referencia generalizable al resto de los 185 países del mundo. En ese, sentido, es un ejemplo a seguir, un mapa de ruta para el desarrollo inclusivo, líneas estratégicas para superar la desigualdad o los retos que como sociedad deberían imponerse aquellos países que presentan los peores niveles de distribución de ingresos (PPDI).

En contraste, los países PADI se caracterizan por ser economías que presentan porcentajes inferiores al promedio mundial de ingresos generados para el Excedente bruto de explotación y renta mixta (47,5% del PIB). De igual manera, la proporción de los ingresos correspondientes para el pago “Impuestos sobre la producción y las importaciones menos los subsidios (% PIB)”, siempre es inferior al promedio mundial (10,1%). También, se ubican entre el grupo de países con ingresos medios altos (de $4,46 a $13,85 diarios) y altos ingresos ($13,85 diarios o más).

Son países que en 2022, ya habían alcanzado en promedio los 80,23 puntos (de 100) el Índice de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)[1], siendo el promedio mundial de 74,9[2]. Su esperanza de vida al nacer fue alrededor de 81,8 años, por encima del promedio mundial de 76,8 años.

La cuenta de producción de la industria de esos países para el año 2022, muestra salarios mínimos promedio grupal de US$ 1872 mensuales, por encima del promedio mundial interpersonal que se ubica en 879 dólares mensuales. Sólo China está por debajo con US$ 287. El PIB per cápita anual de los PADI a precios corriente supera los 50.477 dólares, con un ritmo de crecimiento anual que supera el 3,6%, y con un PIB per cápita diario grupal de 140 diarios, muy por encima del umbral de la pobreza, que contrasta con el promedio de los PPDI que promedió US$ 23 diarios. Sin embargo, el país con el peor índice de los 48 países estudiado fue Venezuela, que se ubicó ese año en el US$ 0,7 diarios, muy por debajo del umbral de extremo pobreza de US$ 1,9 diarios.

La inflación es menor al promedio mundial del 13,3%, un desempleo promedio de 4,4%, por debajo del mundial (7,3%), el porcentaje de la producción neta del sector manufacturero o el nivel de industrialización con respecto al PIB supera el 14% interanual. Asimismo, el porcentaje del valor agregado manufacturero de media y alta tecnología con respecto al valor agregado manufacturero oscila por encima del 35,8%.

Son países que presentan una inversión interna bruta que supera el 22,9% con respecto al PIB y un consumo final de los hogares más bajo que el promedio mundial que se ubica alrededor del 55,7%. Las importaciones siempre se ubican por debajo del 35,2% del PIB, y la balanza comercial como porcentaje del PIB siempre es positiva, mostrando una tasa de cobertura por encima del 97,6% del PIB.

Los PADI se ubicaron entre los primeros 30 puestos del ranking mundial de la innovación, presentando un índice de innovación superior al 45,2. Son países que comúnmente reciben más remesas que las que envían como porcentaje del PIB. Las remesas superan el 1,2% del PIB.

Otras de las características peculiares de los PADI es que poseen una población rural no supera el 28,9% de la población total, por lo tanto, su población rural sobrepasa el promedio mundial por el orden del 71,1%.

Al analizar la política fiscal en relación con el déficit (% del PIB) en 2021, se observa que los PADI, en conjunto promediaron -2,94% ese año. No obstante, Islandia (-4.3%), Eslovenia (-2.9%), Dinamarca (-3.3%), Japón (-6.1%), Francia (-3.2%), Austria (-3.2%) y el Reino Unido (-6.3%), presentan una tendencia mixta en comparación con el promedio mundial de -2,6%. Mientras algunos países PADI muestran déficits más pronunciados, otros se sitúan cerca o incluso por debajo del promedio. Es importante notar que esta categoría de países, en su conjunto, también registra una recaudación tributaria que supera el promedio mundial de 18,2% del PIB

Al analizar la política fiscal en relación con el déficit (% del PIB), se observa que los PADI en el período 2010-2021, promediaron -2,94% por encima del promedio mundial -3,5%. Es necesario acotar, que en el año 2021 presentaron una tendencia mixta en comparación con el promedio mundial de -2,6%. Mientras algunos países PADI muestran déficits más pronunciados, otros se sitúan cerca o incluso por debajo del promedio. Esta categoría de países, en su conjunto, también registra una recaudación tributaria que supera el promedio mundial de 18.2% del PIB en el mismo período de estudio.

La mayoría de esos países tienen ingresos fiscales superior al promedio mundial que se ubica en 449.851millones de dólares, y con ingresos fiscales per cápita que supera los 12.198 dólares. Con respecto al PIB (presión fiscal) superan el 33%. Todos ellos superan el promedio mundial de cobro de impuestos sobre la renta de los trabajadores ubicado en 40,8% de sus ingresos.

2.      Tendencia monetaria

La tasa de interés promedio de los PADI es 3,5%, muy por debajo del promedio mundial (11,6%). Juntos representan el 28% de las reservas de oro, contabilizando un total de 10.144 toneladas.

La masa monetaria como porcentaje del PIB de estos países supera el promedio mundial de que se ubicó en el año 2021 en 144%, destacando Japón con 283,5% y China con 203,8%, con una tendencia al crecimiento, es decir, la política monetaria tiende a garantizar que la economía cuente con una estructura monetaria cada vez mayor para soportar el crecimiento. Sin embargo, en la Relación masa monetaria – reservas internacionales totales en estos países se ubican por debajo (6,0) del promedio mundial (9,6) con tendencia a la baja.

3.      Financierización

Cinco de los países PADI se encuentran entre los primeros cuyas empresas nacionales cotizan en las principales bolsas del mundo.  China (13,00%) es la segunda a nivel mundial detrás de Estados Unidos (43,50%), con una capitalización de 12,21 billones de dólares. Luego Canadá (2,80%) que se ubica de quinto lugar, Alemania está de octava (2,40%) y Suiza (2,10%) de décima. (Apéndice 52)

Cuando se analizan los indicadores de deuda pública, los países PADI son propensos a endeudarse en montos superiores al promedio mundial que se ubica en 1.298 billones de dólares, destacando Japón, China, Alemania, Canadá y Francia. Sus deudas públicas como porcentaje del PIB superan 67,6%, con deudas públicas per cápita por encima de 19.763 dólares, mientras que la deuda pública central supera el 79,5%. Por lo tanto, son países con acceso abierto a los mercados financieros internacionales.

Los indicadores de financiamiento interno develan que presentaron un ahorro bruto superior al 23,6% del PIB, con políticas crediticias interna de apoyo al sector privado en montos que superan el 79,8% del PIB. Asimismo, el nivel de riesgo país es de alta calificación o de muy bajo riesgo de acuerdo con las calificadoras Moody’s, Standard & Pool y Fitch. Por esta vía se mide la capacidad de un país, gobierno o empresa para hacer frente a su deuda y por lo tanto, el riesgo que conlleva invertir en ella. Sus calificaciones se ubican entre alto grado y grado medio inferior.

En cuanto al índice de Competitividad Global (ICG), los países PADI están por encima del puesto 30 del ranking mundial, con índices por encima de 68 en una escala del 1 al 100. Éste indicador lo conforma el análisis de 12 variables de indican prosperidad económica: Instituciones, Infraestructuras, Entorno macroeconómico, Salud y educación primaria, Educación superior y formación, Eficiencia del mercado de bienes, Eficiencia del mercado laboral, Desarrollo del mercado financiero, Preparación tecnológica, Tamaño del mercado, Sofisticación en materia de negocios, Innovación. En la medida que el índice sea mayor mejor estará situado en el ranking.

4.    Indicadores de desigualdad

En cuanto a los indicadores de desigualdad, los PADI presentan una brecha de pobreza por día (PPA de 2017) que superan el promedio mundial de 4,3%; un Índice Gini superior al 34,3%. Muestran un índice de Estados frágiles bajo, que evalúa la vulnerabilidad de los Estados al colapso. En ese sentido, este grupo de países PADI presentan porcentajes de riesgo de que su población caiga en la pobreza por debajo del promedio mundial del 20,6%.

Estos países muestran una Tasa de incidencia de la pobreza, sobre la base de $1,90 por día (2011 PPA), por debajo del promedio mundial del 2,4% de la población, con tendencia a cero. La participación en el ingreso del 20% mejor remunerado se ubica por encima del promedio mundial del 7,3% de la población; mientras, la participación en el 20% de la población peor remunerada se ubica por debajo del promedio mundial que es el 41,8%.

Los indicadores anteriores llevan a los PADI a ubicarse entre los países más felices del planeta. El Índice Mundial de la Felicidad, es una encuesta realizada por Naciones Unidas que mide cómo ha evolucionado la felicidad de los ciudadanos en los últimos años en 156 países. Para su estimación se toman en cuenta seis factores: niveles de PIB, esperanza de vida, generosidad, apoyo social, libertad y corrupción. Los PADI se ubican entre los primeros 30, con niveles superiores a 6,16 en la escala del cero al 10, siendo cero la peor vida posible y el 10 la mejor vida posible.

Cuando se analiza el Índice de fragilidad de los Estados, los PADI presentan un nivel inferior al promedio mundial de 52,4 puntos, y en el ranking mundial, superan el puesto 150 de los 178 países del mundo reconocidos por la ONU, entendiendo los últimos lugares como aquellos países que tienen menos niveles de fragilidad. Éste índice elaborado por la organización Fund for Peace, está formado por 12 indicadores de cuatro ámbitos diferentes: cohesión, económico, político y social. Un Estado frágil o fallido es aquel que no es capaz de proporcionar seguridad y servicios públicos básicos a gran parte de su población.

En cuanto al  Índice de Capital Humano (escala de 0 a 1), que calcula las contribuciones de la salud y la educación a la productividad laboral, el puntaje del índice final de los PADI supera el promedio mundial de 0,68, de un máximo de 1. Es un indicador que mide la productividad que tendrá una niña o un niño nacido hoy cuando sea un trabajador en el futuro, en comparación con la que podría tener si hubiera contado con una atención integral de salud y una educación completa. En cuanto al Ranking de Capital Humano se ubican entre los primeros 30 puestos.

El Índice de la corrupción los ubica entre los primeros 30 del ranking mundial que son menos corruptos, promediando valores por encima de 54 puntos en la escala del índice. De igual manera, presentan un Índice desarrollo humano (IDH) entre los mejores del mundo, ubicándose siempre entre los primeros 30, con índices altos que superan el promedio mundial de 0,82. El IDH analiza la salud, la educación e ingresos.

5. El gasto público

Con respecto a la participación del Estado en la economía, las recomendaciones del manejo soberano de los ingresos tributarios y de la porción que le corresponde para el gasto público, es que inicialmente se focalicen o destinen para mejorar las condiciones materiales y sociales de la población, de tal forma contribuya a una mejor calidad de vida, la asistencia social debida, una mayor movilidad de ingresos y las condiciones para estimular le economía nacional por el lado del consumo.

En cuanto a los indicadores del gasto público, estos países se caracterizan por tener gastos gubernamentales por encima de los 457.436 millones de dólares, y con cifras ubicadas por encima del 40,1% del PIB. Según cifras del Banco Mundial, en el 2022, este indicador alcanzó el 45,1%, superando al promedio mundial del 39,3%, develando la importancia del uso eficiente de los ingresos del Estado para un crecimiento económico con inclusión laboral y social. Es una cifra que contrasta con los países PPDI, que en promedio alcanzaron a tener un gasto público del 25% de su PIB.

Cuando se evalúa el destino del gasto, se devela que le dieron importancia a mejorar la calidad del gasto, indistintamente de la cantidad, por ejemplo, con respecto al resto del mundo, destinaron un gran porcentaje para educación y salud, y menos en defensa como % de su PIB.

El gasto público de los PADI no se destina para incrementar la burocracia o ser fuentes importantes de empleos con respecto al sector privado. Según cifras del Banco Mundial, en el año 2021, el promedio mundial de la Remuneración de empleados como porcentaje del gasto público se ubicó en 13,6%.

Los PADI se destacaron en el 2022 por ser el conjunto de países que destinó el 16% del gasto público para el sector de salud pública, estando por encima del promedio mundial (13,4%). Con un gasto público en salud per cápita que promedia los 4.314 dólares, duplicando el promedio mundial de 2.460 dólares[3]. Según el Banco Mundial, para el año 2017, este grupo de países promedió en 5,7 la cantidad de camas hospitalarias disponibles para internaciones en hospitales públicos, privados, generales y especializados, y centros de rehabilitación por cada 1.000 personas, por encima del promedio mundial de 4,1.

Cabe señalar que los países PADI, en el 2022 destinaron 12,3% de su gasto público en educación, una cifra menor en comparación con el promedio mundial que se ubicó en 13,1%. Mientras que los PPDI distribuyeron 16,7% de su gasto público en educación[4].

Finalmente, en el 2022, los PADI destinaron tan sólo el 2,4% de su gasto público para el sector defensa, muy por debajo del promedio mundial del 4,8% y de los países PPDI, que promediaron 7,3%.[5]

Como se puede observar, los PADI utilizan su gasto público para realmente crear las condiciones económicas, sociales e industriales en función del crecimiento económico y desarrollo con inclusión laboral y social. Ante todo, son países con gobiernos conscientes que por sí solos no lograrán un crecimiento sostenible. Es por eso que diseñan y ejecutan políticas que mejoran el acceso a oportunidades, que la gente mejore sus destrezas para poder competir en mercados laborales futuros, sobre todo se aseguran de invertir en crear infraestructuras en el campo industrial y digital.

6. Indicadores ambientales

Los PADI en el 2022 también mostraron buenos niveles en los indicadores de sostenibilidad ambiental, vinculado a un desarrollo económico y social en armonía con los medios de la naturaleza, datos evaluables por medio del indicador de la Huella Ecológica[6]. En tal sentido son países que sólo tienen altos niveles de IDH superior a 0,7, que constituye un “desarrollo humano alto”, sino que también tienen una población que hace un uso eficiente de los recursos que le demanda a la naturaleza.

El índice de Huella Ecológica Total con respectos a la producción actualmente es de 4,3, por encima del promedio mundial de 3,9. El índice de Huella Ecológica Total con respecto al Consumo de recursos es de 5,04, por encima del resto del mundo (4,1). Asimismo, la biocapacidad total acumula en promedio los 3,39 puntos, mientras que el mundo 2,9.

Cabe señalar, que la biocapacidad promedio mundial proporciona una visión global sobre el uso de los recursos naturales para provecho productivo y humano. Para la mayoría de los países, la disponibilidad local de biocapacidad (y los medios financieros para acceder a la biocapacidad desde otros lugares) es un determinante más importante del acceso a los recursos que el promedio mundial.

Es por lo anterior, que los expertos recomiendan comparar con la contabilidad de la huella ecológica y la biocapacidad porque ayuda a responder la pregunta básica por la que se hacen ese tipo de investigación ambientales: ¿Cuánto demanda la gente de las superficies biológicamente productivas (huella ecológica) en comparación con cuánto puede regenerarse el planeta (o la superficie productiva de una región) en esas superficies (biocapacidad)?[7]

Otros de los indicadores para medir la demanda de una población con su demanda de recursos es calculando los Índices del Número de Tierras requeridas y el Número de países requeridos para satisfacer sus necesidades humanas. El “Número de Tierras requeridas”, representa la cantidad de planetas Tierra que se necesitarían si todos en el mundo vivieran el estilo de vida promedio de uno de sus residentes. De igual modo, el “Número de países requeridos”, representa cuántas veces se necesita la biocapacidad del país para cubrir la huella de consumo del país, De manera referencial, grupalmente, los PADI en el 2022, requerían 3,33 planetas para satisfacer sus necesidades o 2,77 países, por encima del promedio mundial de 2,7 y 2,5, respectivamente.

Es importante precisar, que en estos valores se contempla el espacio requerido por las especies silvestres que también requieren un espacio biológicamente productivo. Cuando se resta una parte de la biocapacidad de las especies silvestres, las proporciones para los humanos aumentan.

[1] En 2015, los principales líderes mundiales aprobaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que consta de 17 objetivos dirigidos a construir sociedades más pacíficas, justas y sostenibles. Reconociendo que las desigualdades atentan contra el desarrollo socioeconómico a largo plazo y pueden generar violencia, enfermedades y degradación ambiental, uno de los objetivos —el Objetivo 10 tiene por objeto reducir las desigualdades y las disparidades de oportunidades, ingresos y poder. Naciones Unidas: “Desigualdad: cómo subsanar las diferencias”. Disponible en línea por https://www.un.org/es/un75/inequality-bridging-divide

[2] Índice de Objetivos de Desarrollo Sostenible. Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. 2022. [Datos año 2019-2022] URL: https://www.sdgindex.org/

[3] Fuente: Expansion.com/Datosmacro.com

[4] Ibídem

[5] Ibídem.

[6] Se puede consultar en https://www.footprintnetwork.org/our-work/sustainable-development/

[7] Para más detalles, disponible en https://www.footprintnetwork.org/our-work/sustainable-development/

(*) Fuente Original:

GIUSSEPE, ANDRÉS (Noviembre, 2024). “Distribución de los ingresos y beneficios desde una perspectiva sistémica-compleja”. Tesis Doctoral presentada ante la Faces, Ceap, UCV, como requisito para optar al título académico de Doctor en Economía. Caracas.

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Distribución ideal de los ingresos: 50-40-10

Por PhD. Andrés Giussepe (*)

A partir del comportamiento de la distribución de los ingresos (% PIB) mostrado por los diez países PADI, durante el año 2021, se puede analizar las combinaciones distributivas entre el factor laboral (RE), capital (IK) y el gobierno (TG), que pueden considerarse “escenarios ideales” a fijar como meta a alcanzar por los gobiernos y organismo multilaterales.

En ese sentido, los 8 escenarios anteriores pueden servir de referencia para que los planificadores gubernamentales fijen estrategias que tiendan alcanzar al objetivo macroeconómico de disminuir la desigualdad de ingresos. Donde puedan fijar el escenario ideal de redistribución de ingresos que se aproxime a la relación 50-40-10 (Gráfico 6). La experiencia de los diez países PADI devela que deben ejecutarse acciones de política económica y social que tienda a incrementar la distribución a favor de las remuneraciones laborales nacionales en un primer momento.

La tendencia distributiva ideal es 50-40-10, es un escenario ideal de combinaciones de distribución de ingresos entre los factores/actores económicos: laboral, empresario y gobierno. Son variaciones inversas no proporcionales, por estar conformadas por tres variables con comportamientos aleatorios, interdependientes y complejos. Permite definir el mejor pronóstico o mejor opción para garantizar la mejor distribución de los ingresos entre los factores/actores como porcentaje del PIB. 

La tendencia 50-40-10, es una distribución condicional de probabilidades, cuyas variables depende del comportamiento del resto del conjunto de valores estimados. Si una de las variables cambia o se mantiene constante, al menos otra de las variables del resto cambia de manera inversa, aunque no necesariamente de manera proporcional. Esos cambios se dan incluso, con la tercera variable cambiando o manteniéndose constante.

 

Gráfico 6. La tendencia distributiva ideal de los ingresos: 50-40-10

(*) FUENTE ORIGINAL:

GIUSSEPE, ANDRÉS (Noviembre, 2024). “Distribución de los ingresos y beneficios desde una perspectiva sistémica-compleja”. Tesis Doctoral presentada ante la Faces, Ceap, UCV, como requisito para optar al título académico de Doctor en Economía. Caracas.

 

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Clasificación de países por distribución de ingresos para remuneración de empleados (% PIB)

Por PhD Andrés Giussepe (*)

A continuación se presenta una tabla de clasificación de los países con base en la proporción de ingresos nacionales (% PIB) que se destina para el pago de compensaciones a empleados (RE) en un período determinado. La siguiente clasificación busca comparar la distribución de manera integral, las desigualdades en función del promedio mundial, y un orientador del valor esperado para efecto de la planificación estratégica gubernamental. Los parámetros se consideran patrones de referencias de situaciones a superar y metas a alcanzar.

Los países se clasifican en aquellos con alta, mediana, baja y peor distribución de ingresos, y está en función de los parámetros que se muestran en el cuadro siguiente. (Cuadro  5)

 

Cuadro 5. Clasificación de países por distribución de ingresos  para Remuneración de empleados (% PIB)

Clasificación

Parámetros RE (% PIB)

Países con Alta distribución de ingresos (PADI)

≥  50%

Países con Mediana distribución de ingresos (PMDI)

≥ Promedio mundial <  50%

Países con Baja distribución de ingresos (PBDI)

> 34% < Promedio mundial

Países con Peor distribución de ingresos (PPDI)

≤ 34%

 

En el Cuadro 6, se observa la clasificación del ingreso (%RE/PIB) del año 2021, de los 48 países seleccionados en la investigación, tomando como referencia el promedio mundial que se ubicó en 42%.

  • Países con Alta Distribución de Ingresos (PADI): Aquellos donde la Remuneración de Empleados es igual o superior al 50% del PIB (RE ≥ 50% PIB).
  • Países con Mediana Distribución de Ingresos (PMDI): Aquellos cuyo %RE/PIB se sitúa por encima del promedio mundial (42%) y estrictamente por debajo del 50% (42% < RE < 50% PIB).
  • Países con Baja Distribución de Ingresos (PBDI): Aquellos cuyo %RE/PIB es inferior al promedio mundial (42%) y estrictamente superior al 34% (34% < RE < 42% PIB).
  • Países con la Peor Distribución de Ingresos (PPDI): Aquellos con una participación de la RE %PIB inferior o igual al 34% (RE ≤ 34% PIB).

Cuadro 6. Clasificación de países por distribución de ingresos destinados para remuneración de asalariados (% PIB)

Clasificación

Parámetros RE (% PIB) (*)

Países

Países con Alta distribución de ingresos (PADI)

≥  50%

Suiza (58,0), Alemania (53,7), Islandia (53,7), Canadá (52,5), China (52,4), Eslovenia (51,7), Dinamarca (51,6), Japón (51,4), Francia (51,3), Austria (50,3)
Países con Mediana distribución de ingresos (PMDI)

≥ Promedio mundial <  50%

Reino Unido (49,5), Lituania (48,8), Portugal (48,8), Países Bajos (48,7), Estados Unidos (48,4), Bélgica (48,2), Sudáfrica (47,6), España (47,5), Luxemburgo (47,2), Rusia (47,1), Suecia (47,0), Croacia (46,4), Finlandia (46,4), Chequia (45,7), Noruega (44,5), Eslovaquia (44,1), Brasil (43,6)
Países con Baja distribución de ingresos (PBDI)

> 34% < Promedio mundial

Serbia (41,1), Italia (40,8), Hungría (40,2), Zimbabue (38,7), Chile (38,5), Rumania (37,9), Cuba (36,9), Grecia (36,6), Libia (36,5), Macedonia del Norte (35,4)
Países con Peor distribución de ingresos (PPDI)

≤ 34%

Colombia (34,0), Irak (33,1), Sudán (28,9), México (28,4), Arabia Saudita (27,5), Turquía (27,0), Irán (26,5), Irlanda (25,7), Burundi (20,9), Venezuela (20,6), India (14,2)

(*) El promedio mundial de RE%PIB para el 2021 se ubicó en 42%.

Por tratarse de distribuciones de proporciones, la probabilidad de observar, estimar y cambiar las diferentes proporciones de una variable aleatoria, pueden expresarse como una función de probabilidad. A continuación, se analizan las distintas combinaciones de distribución económicos de ingresos entre los actores (trabajadores, empresarios y gobiernos) a partir de los resultados mostrados en el Cuadro 4.

Son muchas las combinaciones de distribución de ingresos entre los factores/actores RE, IK y TG. Una economía puede subir, bajar o mantener sus niveles de desigualdad de un período a otro. Lo ideal es que los planificadores tengan la capacidad de preverlos y aplicar políticas y programas necesarios que puedan llevar los indicadores macroeconómicos a la meta esperada. He allí lo crucial de las políticas públicas en la redistribución del ingreso como lo sugiere Milanović (2019:145), quien aboga por las políticas redistributivas que busquen equilibrar la desigualdad generada por el mercado.

En total se identificaron ocho (8) posibles combinaciones de distribución que pueden ocurrir en una economía durante un año fiscal. Cada combinación es un escenario previsible, planificable y alcanzable de desigualdad de ingresos. (Cuadro 8). Cuando aumenta el porcentaje de los ingresos destinados para la Compensaciones de empleados (RE) ocurre una proporción inversa con respecto a lo que reciben los empresarios (IK) y el gobierno (TG). Incluso si la proporción se mantiene constante una de las otras dos variables tiende aumentar.

Seguidamente, los ocho (8) escenarios de posibles combinaciones de distribución de ingresos y sus consecuencias:

Escenario 1. Tendencia ideal donde disminuye la desigualdad de ingresos

Escenario 2. Disminuye la desigualdad y el Estado disminuye su proporción de ingresos.

Escenario 3. Disminuye la desigualdad y los empresarios disminuyen su proporción de ingresos.

Escenario 4. Neutro.

Escenario 5. La desigualdad se mantiene.

Escenario 6. Aumenta la desigualdad y los empresarios aumentan sus ingresos.

Escenario 7. Aumenta la desigualdad y el Estado aumenta sus ingresos.

Escenario 8. La peor tendencia, donde aumenta la desigualdad de ingresos.

 

Cuadro 7. Combinaciones de distribución de ingresos en los países (% PIB)

(*)  Se toma como referencia una de las principales características de los países PADI durante el año 2021, que presentan como tendencia una combinación promedio estimada de 50-40-10. A esa combinación se denomina «Tendencia distributiva ideal de los ingresos (% PIB)». Y es considerada un «Objetivo macroeconómico» para disminuir la desigualdad de ingresos.

Los escenarios ideales para que un país tienda a disminuir los niveles de desigualdad de ingresos son los E1, E2 y E3. Son escenarios donde los resultados macroeconómicos en un período determinado o ejercicio fiscal tienden a beneficiar más la Remuneración de los empleados (RE) como porcentaje del PIB, con respecto a los ingresos empresariales (TG) y las contribuciones fiscales de los factores (TG).

Los escenarios económicos que mantienen los niveles de desigualdad son los E4, E5 y E6. Los escenarios que tienden a generar más desigualdad son los E6, E7 y E8.

(*) FUENTE:

GIUSSEPE, ANDRÉS (Noviembre, 2024). “Distribución de los ingresos y beneficios desde una perspectiva sistémica-compleja”. Tesis Doctoral presentada ante la Faces, Ceap, UCV, como requisito para optar al título académico de Doctor en Economía. Caracas.

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Análisis de la relación de distribución de ingresos entre los factores/actores: 48 países 

Por Andrés Giussepe (2024) (*)

ORCID: 0009-0009-4377-8027

En esta investigación se analiza la relación de distribución entre los factores/actores que permitió develar los niveles de desigualdad de ingresos de los cuarenta y ocho (48) países seleccionados, tomando en cuenta la clasificación de los umbrales ingresos del Banco Mundial[1], para contrastarlos con los datos de la “Remuneración de empleados como porcentaje (%) del PIB” del año 2021.

Para el año fiscal 2023, las economías de bajos ingresos se definen como aquellas con un Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita de $1,135 o menos en 2022; las economías de ingresos medianos bajos entre $1,14 y $4,47; y las economías de ingreso mediano alto entre $4,47 y $13,85 o más. A partir del 1 de julio de 2023, los nuevos umbrales para la clasificación según el nivel de ingresos son: (Cuadro 3)

Cuadro 3. Clasificación de países según ingresos

POR REGIÓN POR INGRESOS ESCALA POR PRÉSTAMO
Asia oriental y el Pacífico Economías de bajos ingresos $1,14 o menos IDA
Europa y Asia Central Economías de ingresos medio bajos $1,14 a $4,47 Blend
América Latina y el Caribe Economías de ingresos medio altos $4,46 a $13,85 IBRD
Oriente Medio y África del Norte Economías de altos ingresos $13,85 o más
América del norte  Economías de altos ingresos  $13,85 o más
Asia del Sur Economías de ingresos medio bajos $1,14 a $4,47 Blend
Africa Sub-sahariana  Economías de bajos ingresos $1,14 o menos IDA

Fuente: Banco Mundial (Para año fiscal actual de Julio 2023-2024)

Como estrategia de selección, se tomó como referencia aquellos países con estadísticas oficiales disponibles y actualizadas, que presentaron un porcentaje mayor al 50% en la distribución del PIB destinada para “Remuneración de empleados” durante el año 2021, que para efecto de esta investigación se denominan “Países con Alta Distribución de los Ingresos (PADI)” y obtener un cuadro  comparativo mundial de los “Niveles de Desigualdad de Ingresos (NDI) como porcentaje del PIB” del año 2021. (Cuadro 4)

En ese sentido, el NDI (% PIB), es la diferencia entre el porcentaje de los ingresos que se destina para el pago de las Remuneraciones a los empleados y obreros RE (% PIB), y la sumatoria del Excedente de explotación e ingresos mixtos IK (% PIB) y los Impuestos sobre la producción y las importaciones, menos los subsidios TG (% PIB).

Asumiéndose la siguiente ecuación:

NDI = RE – (IK + Tn + Tm – Sub) % PIB

NDI = RE – (IK + TG) % PIB

Donde,

NDI, es el Nivel de Desigualdad de Ingresos del país

RE,  la Remuneraciones a los empleados y obreros (% del PIB)

IK, el Excedente de explotación e ingresos mixtos

Tn, los Impuestos sobre la producción nacional

Tm, los Aranceles de importación

Sub, los Subsidios

En total, sólo 10 países mostraron una distribución de ingresos por encima del 50% a favor de los empleados nacionales durante el 2021: Suiza (58%), Alemania (53,7%), Islandia (53,7%), Canadá (52,5%), China (52,4%), Eslovenia (51,7%), Dinamarca (51,6%), Japón (51,4%), Francia (51,3%) y Austria (50,3%).

En el Gráfico 2, se muestra la comparación de la forma como se distribuyen los ingresos en los países seleccionados de mayor a menor distribución a favor de la Remuneración de empleados como porcentaje del PIB (2021).

En el Gráfico 3, se muestra los Niveles de Desigualdad de Ingresos para el año 2021, se puede observar esos 10 países que favorecen mayormente al factor laboral (RE) con respecto al factor capital (IK) y al Gobierno (TG) juntos. En la medida que la diferencia RE – (IK + TG) es mayor la desigualdad es mayor. Por ejemplo, países India, Venezuela, Burundi; Irlanda, Irán, Turquía, Arabia Saudita, México y Sudán, mostraron en el 2021 una brecha que supera el 40% a favor del IK + TG con respecto al factor RE. Si la participación porcentual entre ellos es igual, 50-50, se considera que la desigualdad de ingresos entre los factores es cero.

Por su parte, Suiza, Islandia y Francia la brecha entre los factores/actores supera el 50% a favor de RE. En el Gráfico 4, se presenta la Brecha de la Desigualdad de ingresos entre los factores (IK y RE) como % del PIB del año 2021. De los 48 países seleccionados, 25 presentaron una distribución que favorecieron al factor laboral (RE) por encima del factor capital (IK), y en 23 países la diferencia fue contraria.

En el Gráfico 5, se muestra los países con mayor participación de los tributos en los ingresos nacionales como porcentaje del PIB. De mayor a menor, Cuba (24,1%), Suecia (19,4%), Serbia (18,2%), Croacia (15,5%), Hungría (15,4%) y Brasil (15,3%), superan el 15% del PIB, que evidencia un mayor porcentaje de los ingresos para el fisco nacional (TG).

También se identificaron y seleccionaron los 10 “Países con la Peor Distribución de los ingresos a favor de la Remuneración de empelados (% PIB) en el año 2021, que se denominan los “países PPDI». Fueron Irak (33,1%), Sudán (28,9%), México (28,4%), Arabia Saudita (27,5%), Turquía (27,0%), Irán (26,5%), Irlanda (25,7%), Burundi (20,9%), Venezuela (20,6%) e India (14,2%). (Últimos diez del Cuadro 5)

De los 48 países consultados, finalmente se tomaron veinte (20) como objetos de estudio, clasificados 10 como países PADI y 10 como PPDI. De manera conjunta los veinte representan el 10,26% del total mundial de 195 reconocidos por la ONU[2]; que abarcan una población de 3,63 mil millones de habitantes (46,3% mundial) (Apéndice 1). Una data que es considerada representativa.

Los países PADI, en el 2021, representaron una población de 1,75 mil millones de habitantes (22,4%), cuya característica común es tener ingresos altos y salarios mínimos por encima del promedio mundial, que se ubica en 1.042 dólares mensuales; a excepción de China que se ubica con ingresos medianos altos y un salario mínimo muy por debajo del promedio mundial mensual (US$ 287).

 

Cuadro 4. Distribución de ingresos a precios corrientes de mercado, 2021

Fuentes complementarias: Banco Mundial, Eurostat, OCDE, ONU, FMI. BCV (Venezuela), DANE (Colombia). Estimaciones propias

(1) 2019; (2) Est. 2018- 2021 (N:3); (3) 2015; (4) 2020; (5) Est. 2021; (6) Banco Mundial

Son países que asumen la tesis que los aumentos en el mínimo salarial “no tienen por qué conducir necesariamente a la destrucción de empleo”, por el contrario, la subida del salario mínimo no crea ni destruye valor, solo tiende a redistribuir el ingreso, como lo demostraron Card y Krueger (1992), ganadores del premio nobel de economía del año 2021.[3] En fin, son países que creen que invertir en la gente es la mejor inversión posible, en la educación formal y en los sistemas sanitarios.

Por su parte, los PPDI totalizan una población de 1,87 mil millones de habitantes (23,9%). Es un grupo con diferencias en la tipología de ingresos per cápita, donde Arabia Saudita e Irlanda son de altos ingresos; Irak, México y Turquía son de ingresos medios altos; Irán, Venezuela e India son de ingresos medios bajos, y; Burundi es de bajos ingresos. Asimismo, son países con salarios mínimos muy por debajo del promedio mundial, a excepción de Irlanda que tiene salarios por encima de 1.899 dólares mensuales. Destacan Venezuela (US$ 10), Sudan (US$ 20), Burundi (US$ 56) e India (US$ 59), con los salarios mínimos mensuales más bajo de ese grupo de países y entre los más bajos del planeta en el 2021.

Como ven, los PPDI son un grupo de 10 países donde se encuentran países ricos y pobres, en búsqueda de generar condiciones para más justicia social, distribución equitativa y reducir la pobreza. Son países que no han generado empleos bien remunerados (a excepción de Irlanda), y se encuentran entre los más desiguales del mundo, por lo que el crecimiento ha beneficiado principalmente a los más ricos dentro de estas sociedades.

Al comparar analizar la variación o dispersión del porcentaje del ingreso correspondiente a las Compensaciones de empleados (% del PIB) del año 2021, con la media mundial de 42%, se obtiene una desviación estándar  del 10,2%. En el caso de la desviación en los Excedente bruto de explotación y renta mixta con respecto a la media de 48%, se ubicó en 10,9%; y la desviación de los ingresos que corresponde a las tributaciones del Gobierno nacional fue de 4,3%. Siendo mayor la dispersión de los datos para los ingresos del factor capital a nivel mundial, mientras que el porcentaje de los ingresos que le corresponde a los gobierno tiende a ser más uniforme a nivel mundial, es decir, oscila alrededor del 10,0%.

Como vimos, los PADI son países que superaron una distribución del 50% del PIB a favor de las Remuneraciones a empleados (RE) en el 2021. Del grupo de los 48 países estudiados hay un grupo que en ese año mostró una distribución de los ingresos PIB (RE, IK, TG) %, donde RE > IK > TG, pero con un RE < 50%.

A este grupo de países se les denominó de mediana distribución de ingresos (PMDI). Estos son: Reino Unido (50, 39, 12), Lituania (49, 42, 10), Portugal (49, 39, 13), Países Bajos (49, 42, 9), Estados Unidos (48,  41, 10), Bélgica (48, 42, 9), Sudáfrica (48, 40, 13), España (48, 42, 10), Luxemburgo (47, 42, 11), Rusia (47, 42, 11), Suecia (47, 34, 19), Croacia (46, 38, 16), Finlandia (46, 42, 12), Chequia (46, 47, 8), Noruega (45, 46, 9), Eslovaquia (44, 46, 10), Brasil (44, 41, 15) y Serbia (41,1; 40,7; 18,2). (Ver Cuadro 5)

En el caso de Chequia, Noruega y Eslovaquia, presentaron una RE por encima del promedio mundial pero la relación con respecto a IK es menor.

Con base en esos resultados estadísticos se pudieran hacer las primeras recomendaciones para disminuir la desigualdad de ingresos en los países que presentan peores niveles de distribución (PPDI) tomando como referencia la Remuneración de Empleados (%PIB). Lo ideal sería que, en un primer momento, o en el mediano plazo (1 a 3 años), los Gobiernos procuren estrategias económicas y sociales que conduzcan a su sociedad a redistribuir los ingresos y beneficios que superen el promedio mundial (41,6%) a favor del pago de compensaciones a empleados. Y en una segunda fase, tienda a superar el 50% en el largo plazo (5 años o más), de tal forma logren entrar en la lista de los Países que mejor distribuyen los ingresos (PADI).

Gráfico 2. Mundo: Distribución de ingresos a precios de mercado, 2021 (%PIB)

[1] Con fines analítico, el Banco Mundial utiliza el método Atlas, para clasificar a los países tomando en cuenta sus ingresos (umbrales) en cuatro grupos: bajo, medio bajo, medio alto y alto ingreso (Banco Mundial, 2021). Las economías de altos ingresos son aquellas con un INB per cápita de $13,845 o más. Los umbrales para la clasificación según el nivel de ingresos se determinan al inicio del ejercicio del Banco Mundial (en julio) con una vigencia de 12 meses, independientemente de las revisiones posteriores a las estimaciones. Los umbrales aumentan debido a la tasa de inflación frente a los Depósitos Especiales de Giro (DEG).

[2] Según la ONU, en la actualidad existen 195 países, del cual 193 son Estados miembros de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y 2 Estados son observadores: la Santa Sede y el Estado de Palestina.

[3] Card, David y Krueger, Alan (1994). “Minimum Wages and Employment: A Case Study of the Fast-Food Industry in New Jersey and Pennsylvania”. American Economic Review 84: 772-793.

(*) FUENTE ORIGINAL:

GIUSSEPE, ANDRÉS (Noviembre, 2024). “Distribución de los ingresos y beneficios desde una perspectiva sistémica-compleja”. Tesis Doctoral presentada ante la Faces, Ceap, UCV, como requisito para optar al título académico de Doctor en Economía. Caracas.

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