Personas, tecnología y globalización: Un nuevo sistema de coordenadas para el desarrollo global

Por Andrés Giussepe (CEO Poli-data.com)

En un momento de profunda transformación estructural en la arquitectura de la economía mundial, el Centro TRIM de la RANEPA ha presentado el informe final del proyecto Diálogo Abierto titulado «Personas, tecnología y globalización: un nuevo sistema de coordenadas». Este documento ofrece una lectura analítica indispensable para comprender hacia dónde se dirigen las dinámicas geopolíticas y socioeconómicas globales.

​1. La Transformación de la Arquitectura Global

​El informe examina cómo la globalización tradicional ha entrado en una fase de mutación acelerada. Ya no nos encontramos bajo los parámetros unifocales del pasado, sino ante un escenario donde el peso de las nuevas economías y bloques emergentes redefine el tablero internacional.

​2. Soberanía Multidimensional

​Uno de los aportes conceptuales más sólidos del documento es la integración de la soberanía multidimensional, un concepto que abarca de manera sincronizada al Estado, a la sociedad y al sistema socioeconómico. Esta perspectiva resulta clave para entender que la competitividad y la estabilidad a largo plazo ya no dependen exclusivamente de indicadores financieros tradicionales, sino de la robustez institucional y social de las naciones.

​3. Más Allá del Modelo Financiero Basado en la Deuda

​Desde una óptica crítica frente a los desequilibrios sistémicos actuales, el informe subraya la urgencia imperativa de superar las limitaciones estructurales del modelo financiero hegemónico fundamentado en la deuda. Es necesario transitar hacia mecanismos de intercambio y financiamiento más equitativos, resilientes e integrales que garanticen la viabilidad de los países en desarrollo.

​4. Instrumentos de Navegación Estratégica: Bienestar y Justicia Distributiva

​Para transitar con éxito hacia este nuevo sistema de coordenadas, el documento enfatiza que las economías emergentes y globales deben dotarse de instrumentos de medición avanzados. La evaluación rigurosa del bienestar multidimensional y la justicia distributiva deja de ser un elemento accesorio para convertirse en el núcleo de la toma de decisiones estratégicas.

5. Más allá del PIB: Hacia una nueva arquitectura global de soberanía y bienestar sistémico

I. Introducción: El fin de una era y el nacimiento de la “Globalización 2.0”

El informe no es un pronóstico econométrico al uso, sino un ejercicio de foresight estratégico. Nace del proyecto Open Dialogue: Future of the World (2025-2026), que reunió diálogos expertos en enero de 2026 y más de 1.600 ensayos de participantes de 100 países en 20 idiomas. Su tesis central es que la economía global ha entrado en una mutación estructural que trasciende los ciclos económicos convencionales. El modelo de globalización que dominó desde finales del siglo XX —jerárquico, centrado en el G7 y en el dólar como eje— está dando paso a una arquitectura en red, multipolar y distribuida, donde la soberanía tecnológica, financiera y humana se convierte en la variable determinante del poder.

II. Los cinco pilares de la transformación global

1. La reconfiguración del poder económico: La “Mayoría Global” y los países conectores

El documento consagra el concepto de “Mayoría Global” (Global Majority), acuñado en el discurso diplomático ruso de 2022, para referirse al conjunto de países de Asia, África, América Latina y Europa del Este que representan el 85,5% de la población mundial y un creciente peso económico. En paridad de poder adquisitivo (PPA), el PIB combinado de los BRICS ya supera en un 30% al del G7.

No obstante, el informe va más allá de la estadística: sostiene que el poder ya no se mide solo por el tamaño del PIB, sino por la capacidad de un país de actuar como nodo funcional en redes tecnológicas, logísticas y financieras. Surgen así los “países conectores” (Emiratos Árabes Unidos, Singapur, Turquía, Vietnam, Arabia Saudita, Etiopía), que no compiten por la hegemonía, sino que canalizan flujos entre bloques. En este escenario, la soberanía deja de ser una categoría meramente política para adquirir una naturaleza tridimensional: soberanía estatal (independencia de la autoridad), soberanía pública (código cultural y valores) y soberanía socioeconómica (control de recursos, tecnologías y cadenas de valor críticas).

2. El declive de las finanzas tradicionales: De la deuda como motor al colapso de la intermediación

El capítulo más disruptivo del informe diagnostica que el modelo de crecimiento basado en la deuda ha alcanzado sus límites estructurales. En 2025, la deuda pública global alcanzó el 93,9% del PIB, con proyecciones de superar el 100% hacia 2030. El problema no es solo la magnitud, sino la prociclicidad del sistema: la banca comercial genera la mayor parte del dinero a través del crédito, creando vulnerabilidad sistémica y concentración de activos en una élite estrecha (el 1% más rico de EE.UU. concentraba más del 31% de la riqueza neta en 2025).

A esto se suma la geopolitización de la infraestructura financiera: el uso de sanciones, la desconexión de SWIFT y el congelamiento de reservas han convertido al sistema de corresponsales bancarios en un mecanismo de coerción. El informe documenta que el comercio directo EE.UU.-China cayó un 19% en 2025, mientras que el comercio a través de terceros países (conectores) creció un 8%.

La respuesta tecnológica a esta crisis de confianza pasa por los activos financieros digitales, las stablecoins, los contratos inteligentes y, sobre todo, las monedas digitales de banco central (CBDC). El informe esboza un escenario radical: la transición a un sistema financiero de “un solo nivel”, donde el banco central recupera el monopolio de la emisión monetaria y los bancos comerciales se transforman en meros “agentes financieros” de redistribución, eliminando la creación de dinero por parte de la banca privada y reduciendo drásticamente los costos de transacción.

3. La crisis demográfica post-pico: Envejecer antes de enriquecerse

El informe retrata una transición demográfica sin precedentes. La tasa global de fertilidad cayó de 3,7 hijos por mujer (1980) a 2,2 (2023), rozando el umbral de reemplazo (2,1). Bajo escenarios ajustados, el pico poblacional mundial podría alcanzarse ya en 2046, no a finales de siglo como proyectaba la ONU en 2015.

El fenómeno más peligroso es el “envejecimiento antes del enriquecimiento”: países como China, India o Brasil atravesarán la transición de un 10% a un 20% de población mayor de 65 años en apenas 17-25 años, cuando a Francia le tomó 115 años. Esto genera una triple presión: crisis de los sistemas de pensiones PAYG (pay-as-you-go), colapso urbano (ciudades como Seúl, Osaka o Tokio proyectan declive poblacional) y una “economía del cuidado” que absorberá presupuestos estatales a costa de la inversión en educación.

Paralelamente, África subsahariana se convierte en la reserva demográfica del siglo XXI, pero con el riesgo de una “burbuja juvenil” (youth bulge) convertida en inestabilidad si no se generan los 2 millones de empleos mensuales necesarios.

4. La transformación tecnológica: IA, plataformas y la economía de los agentes

El informe dedica su núcleo analítico a la revolución tecnológica, dividida en cuatro frentes:

a) Inteligencia Artificial y la economía “agentic”
La IA ha evolucionado de herramienta especializada a asistente generativo, y se dirige hacia la Inteligencia Artificial General (AGI). Pero el cambio más inmediato es la economía de agentes (agentic economy): sistemas de IA autónomos capaces de realizar tareas complejas, negociar contratos, realizar pagos y gestionar cadenas de suministro sin intervención humana directa. Se proyecta un mercado de comercio agentic de 3-5 billones de dólares para 2030.

La capacidad de cómputo se consagra como el recurso estratégico del siglo XXI, comparable al petróleo del siglo XX. La inversión en centros de datos requerirá hasta 3 billones de dólares adicionales entre 2026 y 2030.

b) Plataformas digitales: del mercado a la gobernanza algorítmica
Las plataformas no son solo intermediarias; son automatizadoras de instituciones. Mediante algoritmos de ranking, calificación y penalización, reemplazan funciones que antes correspondían a contratos, tribunales y normas profesionales. El informe advierte el riesgo del “feudalismo digital”: los propietarios de plataformas no producen bienes, sino que extraen renta de cada transacción dentro de su ecosistema, mientras los usuarios quedan atrapados en dependencia estructural (platform colonization).

c) Autonomía física
Robótica industrial, vehículos autónomos, drones y robots humanoides reconfiguran la movilidad, la logística y el trabajo. Se proyecta que el mercado de robots humanoides supere los 5 billones de dólares para 2050.

d) Biotecnología y bioeconomía
La biología se convierte en ingeniería. La secuenciación del genoma humano costó casi 100 millones de dólares a principios de los 2000; en 2022, costaba 525 dólares. La bioeconomía global podría crecer de 1,93 billones (2025) a 8,62 billones de dólares (2037), con las mayores tasas de crecimiento en Asia y América Latina.

5. El capital humano: Agencia, educación continua y salud como gestión vital

El último capítulo redefine el ciclo de vida humano. La educación deja de ser una etapa para convertirse en un proceso continuo de micro-credenciales y reconfiguración de competencias. El mercado laboral abandona la pirámide corporativa clásica para adoptar una estructura de diamante: desaparición de puestos junior (caída del 35% en EE.UU. desde 2023), expansión de una capa media que gestiona sistemas de IA, y una cúspide estratégica reducida.

La salud deja el modelo curativo para abrazar la gestión continua del bienestar (healthspan), integrando genómica, wearables y plataformas predictivas. Sin embargo, el informe lanza una advertencia filosófica central: el riesgo de pérdida de agencia humana. A medida que plataformas y algoritmos toman decisiones por nosotros, el ser humano pasa de actor a usuario pasivo, viviendo dentro de escenarios optimizados por terceros.

IV. Sección especial: La voz latinoamericana en el corazón del debate — El aporte de Andrés Giussepe (Venezuela)

La participación del Dr. Andrés Giussepe fue considerado en el informe. Su intervención aparece en el Capítulo 1: “Globalización 2.0: La arquitectura del futuro orden mundial”, específicamente en la sección 1.1, “Signs of a structural shift in the global economy”, dentro del subapartado dedicado a la carga de la deuda y la desigualdad (p. 20 del documento). Este emplazamiento no es casual: tu cita se inserta justo después de que los autores expongan datos contundentes sobre la concentración de la riqueza y el “pecado original” del sistema financiero internacional.

El párrafo previo al tuyo documenta cómo el 1% más rico de Estados Unidos pasó de controlar el 23% de la riqueza neta en 1989 a más del 31% en 2025, y cómo los emisores de monedas de reserva global acceden a financiamiento barato mientras que los países en desarrollo deben pagar una “prima de riesgo” que limita su capacidad de inversión. El informe cita en ese punto a Reinhart y Rogoff (2024) sobre el “pecado original” de la deuda en moneda extranjera.

La cita textual de la mención del Dr. Giussepe es la siguiente:

“Fair Income Distribution plus Multidimensional Well-Being Index is not merely a static indicator but an instrument of strategic navigation. BRICS+ will not only be the largest bloc by PPP GDP but also the one with the greatest systemic well-being and distributive justice on the planet by the end of this decade.”

Su aporte funciona como una contrapropuesta epistemológica y política dentro del arco narrativo del capítulo. Mientras el informe describe la arquitectura de poder emergente en términos cuantitativos (shares de PIB, flujos comerciales, patentes), su intervención introduce una variable cualitativa y normativa: la justicia distributiva y el bienestar sistémico como horizonte estratégico, no como mero subproducto del crecimiento.

El “Fair Income Distribution plus Multidimensional Well-Being Index”  que se menciona responde directamente al problema diagnósticado en las páginas anteriores: si la globalización tradicional generó una estructura donde la deuda y la intermediación financiera actúan como mecanismos de extracción de renta hacia el centro, entonces no basta con cambiar los actores del tablero (de G7 a BRICS+); hay que cambiar las reglas de medición del éxito. Giussepe propone navegar estratégicamente hacia una economía donde la distribución equitativa del ingreso y el bienestar multidimensional sean los verdaderos indicadores de liderazgo global.

Además, al vincular explícitamente a BRICS+ con la mayor “justicia distributiva sistémica”, está planteando que el ascenso de los nuevos centros de poder no debe replicar la lógica extractivista de la globalización 1.0. Es una advertencia desde el Sur Global insertada en un documento ruso: la multipolaridad no tiene sentido si reproduce las desigualdades que critica.

​Conclusiones

​El informe del Centro TRIM representa un recurso analítico de primer orden para académicos, hacedores de políticas públicas y analistas económicos. Nos recuerda que la tecnología y la globalización deben estar subordinadas al desarrollo humano integral y a la estabilidad justa de las naciones.

El documento concluye que el nuevo paradigma no puede reducirse a una tecnología o reforma institucional aislada. La nueva plataforma de crecimiento global emerge de la conexión entre desarrollo tecnológico, soberanía económica, resiliencia demográfica e inversión en las personas. En este sistema de coordenadas, el crecimiento se mide no solo por la velocidad de las transacciones o el volumen de producción, sino por la capacidad de las sociedades para preservar la autonomía, la equidad y la dimensión humana del desarrollo

Descarga y recursos:

https://poli-data.com/wp-content/uploads/2026/08/People-Technology-and-Globalization-a-New-System-of-Coordinates.pdf

Publicado por Andres Giussepe

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