Economía y Gerencia Blog

La Anatomía de la Desigualdad y la Ruta de Reparación: Modelo Bono Giussepe

Por Andrés Giussepe

(14-04-2026)

El tablero comparativo de 2026 expone una verdad técnica ineludible: la crisis venezolana no es producto de una ausencia de recursos, sino de una atrofia profunda en los mecanismos de distribución y liquidez. Mientras las potencias globales y nuestros vecinos regionales mantienen una relación armónica entre su masa monetaria (M2) y su capacidad productiva, Venezuela languidece en una anemia financiera del 3,8%. Esta sequía de circulante imposibilita cualquier intento de recuperación salarial bajo los dogmas monetaristas que hoy rigen la política económica.

La brecha entre la remuneración de los asalariados (25,0%) y el estándar de los países con Alta Distribución del Ingreso (PADI, por encima del 45%) demuestra que el salario ha sido utilizado como una variable de ajuste frente a la inflación. Este proceso ha despojado al trabajador de su capacidad de consumo y, por consecuencia lógica, ha asfixiado al empresariado nacional al privarlo de un mercado interno robusto.

El Escenario Giussepe no es una propuesta asistencialista; es una reingeniería financiera de Estado. Al titularizar la deuda laboral con respaldo en reservas reales y elevar el salario integral a $593,60, no solo se cumple con el Artículo 91 constitucional, sino que se rehidrata el sistema bancario y comercial. Este modelo transforma la «deuda muerta» en «capital vivo», permitiendo que Venezuela salte de una economía de subsistencia a una de consumo indexado y crecimiento acelerado.

Tablero de Control Económico Comparativo: Proyección Marzo 2026

Análisis de la Brecha: El «Salto Giussepe»

El diagnóstico basado en modelos bayesianos de Hamiltonian Monte Carlo (HMC) revela tres realidades críticas para la reconstrucción nacional:

  1. La Paradoja del PIB vs. Salario: Países con un PIB per cápita similar al de Venezuela (como Colombia o Brasil) ostentan salarios que duplican o triplican el nuestro. Esto demuestra que el problema no es solo de producción, sino de una distribución funcional injusta. El capital captura la casi totalidad del excedente, dejando al trabajador en niveles de subsistencia.
  2. Superar la Anemia Financiera: Con una profundidad financiera de apenas 3,8%, Venezuela es un cuerpo económico sin sangre circulante. Es técnicamente imposible sostener salarios dignos sin liquidez. El Título Giussepe proyecta elevar este indicador al 30,5%, el umbral mínimo para la sostenibilidad de precios y salarios.
  3. El Efecto Multiplicador: Bajo nuestra propuesta, el PIB per cápita se eleva de $3.850 a $5.200 en el primer año. Este salto no es inflacionario; es el resultado de una industria que se ve obligada a producir para satisfacer a un consumidor con capacidad de compra real.

Nota de Fuente: Los datos proyectados a marzo 2026 consideran la estabilización de los precios del crudo y la ejecución de un ajuste técnico en la velocidad de circulación del dinero, requisito sine qua non para evitar el colapso definitivo del aparato productivo nacional.

 

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El salario mínimo vital debe ser $593,60. ¿Cómo es la carga prestacional que establece la LOTTT?

Por Andrés Giussepe

(11-04-2026)

Este ejercicio técnico demuestra que el salario no es solo lo que el trabajador recibe en su cuenta quincenalmente, sino la construcción de un patrimonio de seguridad social que hoy se encuentra «seco» y que su propuesta busca rehidratar.

  1. Premisas del Modelo (Cifras a Marzo 2026)

De acuerdo con el informe de Poli-data.com, el objetivo es que un hogar de 4 personas cubra el 100% de la Canasta Básica Familiar (CBF) mediante el ingreso de dos trabajadores activos.

  • Canasta Básica Familiar (100%): $890,40
  • Salario Mínimo Vital Base (50% de la CBF): $445,20
  • Referencia Diaria (SD):  $445,20 / 30 días ​= $14,84

 

  1. Cálculo de Beneficios Anuales (Marco LOTTT)

Para determinar el Salario Mínimo Integral Vital, debemos sumar las alícuotas mensuales de los beneficios de ley que el empleador debe provisionar:

  1. Prestaciones Sociales (Garantía de Prestaciones)

La LOTTT establece 15 días por trimestre (60 días al año).

Prestaciones = 60 días × $14,84 = $890,40

  1. Utilidades / Aguinaldos (Mínimo de Ley)

Asumiendo el piso legal de 30 días anuales (aunque en la práctica suelen ser más).

Utilidades=30 días × $14,84 = $445,20

  1. Vacaciones y Bono Vacacional

La ley otorga un mínimo de 15 días de disfrute y 15 días de bono vacacional (30 días en total para el cálculo del costo anual).

VacacionesTotal​ = 30 días × $14,84 = $445,20

 

  1. Determinación del Salario Mínimo Integral Vital Mensual

Para obtener el valor mensualizado (incidencia real en la economía), dividimos los beneficios anuales entre 12 meses y los sumamos al salario base:

Concepto Valor Anual Alícuota Mensual
Salario Base Mensual $5.342,40 $445,20
Alícuota Prestaciones Sociales $890,40 $74,20
Alícuota Utilidades $445,20 $37,10
Alícuota Vacaciones / Bono $445,20 $37,10
Total Beneficios de Ley $1.780,80 $148,40

 

Resultado Final:

Salario Integral Vital = $445,20 + $148,40 = $593,60

 

  1. Respuesta Pedagógica al Crítico: «La Viabilidad del Salario Digno»

Ante las críticas que tildan de «imposible» o «inflacionario» un ingreso de $593,60, la respuesta debe ser una lección de macroeconomía aplicada:

  1. No es Gasto, es Inversión: El crítico ve el salario como un costo que hunde a la empresa. Nosotros lo vemos como el combustible del mercado. Sin un consumidor que gane $593 mensuales, el empresario no tiene a quién venderle. El estancamiento actual es producto de una economía «sin sangre» (liquidez).
  2. El Título Giussepe como Solución al Pasivo: El gran temor del empresario es el acumulado de las prestaciones ($148,40 adicionales al mes). Aquí entra la elegancia de su propuesta: al titularizar la deuda histórica, el Estado libera al empresario del peso del pasado, permitiéndole enfocarse solo en el flujo presente.
  3. Respaldo Petrolero vs. Emisión: Al ciudadano del video hay que explicarle que estos $593,60 no saldrán de la «maquinita» del BCV. Salen de la productividad real de los yacimientos adjudicados. Es el petróleo transformándose en capacidad de compra, lo que a su vez dispara la producción industrial.

 

Conclusión Académica: El cálculo de $593,60 como Salario Mínimo Integral Vital no es una cifra caprichosa; es el punto de equilibrio donde el Artículo 91 se encuentra con la realidad productiva. Es la cifra necesaria para que la familia venezolana deje de sobrevivir y comience a vivir, reactivando por fin el aparato productivo nacional.

Correo: agiussepe@poli-data.com

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¿De cuánto debería ser el aumento este 1ero de mayo? ¡No es un aumento, es una deuda!

Por Andrés Giussepe

 (08 de abril 2026)

  1. Hay que Cambiar la Premisa del Debate

Cuando alguien te pregunte: “¿De cuánto debería ser el aumento este 1ero de mayo?”, la respuesta debe ser: “Esta es la clásica «pregunta trampa» de cada víspera de 1° de mayo. Más que hablar de un número frío de aumento, Venezuela necesita hablar de Justicia Reparativa.”

¡No queremos un aumento de papel, queremos una propiedad sobre la riqueza!. Porque seguir centrando la discusión en si el gobierno dará 80, 100 o 150 dólares es caer en la trampa de la ‘economía de la migaja’ que nos mantuvo el Gobierno de Nicolás Maduro en los últimos años. Lo que el trabajador venezolano vive hoy es un Default Social acumulado desde 2015. No estamos pidiendo un regalo; estamos exigiendo que se reconozca el patrimonio que le fue confiscado a la familia venezolana para financiar el déficit del Estado.

  1. El Diagnóstico Técnico (El «Por Qué»)
  • Violación Constitucional: El eje central debe ser cumplir estrictamente con el Artículo 91. El salario no es una decisión discrecional del Ejecutivo, es un mandato vinculado a la Canasta Básica. Hablar de un simple aumento porcentual es seguir pedaleando en una bicicleta sin cadena. No se trata de cuánto dinero ‘nuevo’ emita el gobierno, sino de cuánto poder de compra real le devolvemos al trabajador sin generar inflación. La meta no es un número al azar, es el Artículo 91 constitucional: la Canasta Básica.
  • La Variable de Ajuste: El trabajador ha sido el «banco» del Estado. Al no aumentar salarios y bonificar el ingreso, el Estado se ahorró miles de millones en prestaciones sociales (retroactividad), dejando al trabajador en la indigencia técnica.
  • La cifra del despojo: Hemos calculado $30.000 de deuda promedio por trabajador.
  1. La Crítica a las Propuestas Actuales
  • Contra la CBST: La propuesta de la Central Bolivariana es una bofetada. Proponer 50 dólares de aumentos trimestrales ($16,6% mensual), cuando la canasta básica es inalcanzable ($900), es desconocer la realidad de la calle. Esos sindicatos son cómplices del desmantelamiento del salario.
  • Contra los «Modificadores» de la Ley (Jair de Freitas/Tamara Herrera/Asdrúbal Oliveros): Hay quienes dicen que para que la economía crezca hay que eliminar las prestaciones sociales. Eso es falso y peligroso. No se puede construir prosperidad sobre las cenizas de los derechos adquiridos. La solución no es quitar derechos, es titularizar la deuda.

 

  1. La Propuesta: El Título Giussepe (La Solución Real)

Desde nuestra consultora técnica Poli-data.com y la Asociación Civil VíctimasToday, planteamos la Arquitectura de la Reparación Histórica. Si el Estado no tiene flujo de caja hoy, tiene activos en el subsuelo. Se propone un “Título de Deuda Laboral Heredable” para todos los trabajadores y jubilados del país:

  • Reconocimiento de la Deuda (El Título Giussepe): El Estado tiene una deuda histórica acumulada. En lugar de imprimir bolívares, se debe titularizar esa deuda. Es convertir un «pasivo muerto» en un «activo vivo» que el trabajador puede usar como garantía de crédito.
  • Respaldo: El 2% de nuestras reservas petroleras probadas.
  • Mecánica: Asignar aproximadamente 500 barriles de petróleo ($60 por barril promedio) a cada trabajador y jubilado como respaldo de su deuda de 30 mil dólares.
  • La Indexación (El Ancla): Luego un vendrían las mesas de ajustes de precios donde se incorpore el costo laboral a nivel del 50% de la canasta básica familiar más beneficios de LOTTT, que es lo que aplica. Cualquier ajuste debe estar indexado anclado a la Canasta Básica. Si los precios suben, el salario y el título se ajustan automáticamente. Esto le da previsibilidad al empresario y paz mental al trabajador.
  • El Respaldo Real (La Petrolera Transnacional beneficiada): Esto no es «dinero de la nada». Hay un yacimiento, hay una empresa internacional con tecnología y hay producción real. La amortización del título viene del subsuelo, no de la maquinita del Banco Central.
  • Resultado: Un flujo de caja de $350 a $400 mensuales pagados directamente por las operadoras transnacionales (Chevron, Repsol, Eni) cuando comiencen a producir en el corto plazo. Esto reactiva el consumo sin emitir bolívares inorgánicos, por lo tanto, no genera inflación

 

  1. ¿Pero eso no es privatizar el petróleo?

Es socializar la riqueza de forma eficiente. En lugar de que el petróleo se pierda en ineficiencia, lo convertimos en la garantía de que el trabajador venezolano vuelva a comer completo y tenga acceso a crédito bancario.

  1. ¿Cuál sería el impacto que esto tendría en la inflación inmediata el mismo 01 de mayo?

Esta es la pregunta del «millón», y como economista sabemos que es el principal temor del venezolano de a pie. Hay que desarmar ese mito de que «todo aumento trae inflación» explicando que la inflación no es hija del dinero, sino de la falta de producción y de respaldo.

A continuación, tres argumentos técnicos ante el riesgo inflacionario:

6.1. El argumento de la «Capacidad Ociosa» (La oferta responde)

En una economía sana, inyectar dinero sin producir genera inflación. Pero en la Venezuela de 2026, la industria opera a menos del 40% de su capacidad.

Hoy nuestras santamarías están bajas y nuestras máquinas apagadas no porque no sepamos producir, sino porque nadie tiene con qué comprar. Al entregar el Título Giussepe, no estamos lanzando dinero al aire; estamos activando la demanda para que las fábricas vuelvan a encender sus motores. Si la producción sube al mismo ritmo que el consumo, los precios se mantienen estables porque hay productos en el anaquel para absorber ese dinero.

6.2. El fin de la «Maquinita» (Respaldo vs. Emisión)

Venezuela sufre un fenómeno de «sequía de liquidez» extrema tras años de hiperinflación y encaje legal restrictivo. La relación M2 / PIB es < 5%. El promedio global se sitúa en torno al 121% y en América Laina esa relación es entre 40% y 50%. Esto significa que, en términos agregados, existe un poco más de una unidad de dinero circulante por cada unidad de valor producida anualmente en el mundo.

Bajo la premisa que la inflación venezolana ha sido causada por el Banco Central imprimiendo bolívares para pagar gastos del gobierno llevaron la economía a ser la más seca de dinero nacional del planeta (M2 del 3% del PIB y 20% de las RI), debido a un Encaje Legal del 70%. Hay que cambiar el origen del dinero.

La diferencia es el respaldo. El BCV emite papel sin valor; el Título Giussepe es un certificado de propiedad sobre petróleo que ya está ahí y que una transnacional va a extraer con tecnología de punta. Es como la diferencia entre un cheque sin fondo y un título de propiedad de un apartamento. El Título Giussepe tiene ‘nombre, apellido y un barril de petróleo’ detrás de cada centavo. Eso no genera inflación, genera riqueza real.

6.3. La «Rehidratación» Monetaria (El vacío del 5%)

El dato del diferencial de liquidez en Venezuela con respecto al mundo demuestra, que incluso, hay «espacio» para crecer sin explotar.

El mundo funciona con una liquidez del 121% de su PIB. Venezuela está seca, tiene menos del 5%. Estamos en una anemia monetaria. Inyectar liquidez mediante la titularización de la deuda laboral no es inundar la economía, es ‘rehidratar’ un cuerpo que está desértico. Estamos llevando al país a niveles normales de funcionamiento para que el comercio pueda fluir. No puedes tener un incendio (inflación) en un lugar donde ni siquiera hay agua (liquidez) para que corra la sangre de la economía.

 

7. El «Knockout» para cerrar la pérdida del poder adquisitivo: La Indexación

¡Pero si subes el salario los comerciantes van a subir los precios! Los precios en esa etapa de reconstrucción deben ser coordinado y avalados por todos, “Precios Acordados”, pero que contenga el valor del “salario indexable” a nivel de la canasta básica familiar ajustada con esos nuevos precios.

Por eso hay que la mesa con los empresarios debe ser sincera, porque el Estado le pagó a los trabajadores y jubilados públicos y privados con un “Titulo de Deuda Laboral Heredable” del $30.000 respaldado en petróleo que pagará una transnacional con la producción a largo plazo. Con el Artículo 91, ellos ganan porque venden más volumen y nosotros ganamos porque nuestro salario está indexado a la Canasta Básica.

Si el empresario sube el precio sin justificación, el Título y el Salario se ajustan. Se acaba el incentivo de la especulación porque el trabajador ya no es el que paga los platos rotos de la devaluación.

  1. Llamado a la Unidad y la Mesa Técnica
  • Invitación: Estamos listos para sentarnos con el Gobierno, con Fedecámaras y con los sindicatos de base. Tenemos la ingeniería financiera lista en Poli-data para que este 1ero de mayo no sea otro día de frustración, sino el inicio de la Copropiedad Productiva en Venezuela.
  • Mensaje al trabajador: Usted no es un pedigüeño de bonos; usted es un acreedor de la nación. Es hora de cobrar lo que por derecho y sudor le pertenece.

El petróleo en el subsuelo no le sirve a nadie; convertido en un Título Giussepe es comida, educación y crédito para la familia. El 01 de mayo no debe ser un día de anuncios de bonos mendigados, debe ser el día en que el trabajador se convierte en socio de la riqueza petrolera de su país a través del Título Giussepe.

 

Correo: agiussepe@poli-data.com

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Salvemos la Ley Orgánica del Trabajo: Aprueben el «Título de Deuda Laboral Heredable (Giussepe)»

Por: Andrés Giussepe

(08/04/2026)

​Hola a todos. Hoy escribo y les hablo con la urgencia que demanda el momento histórico.

​En los últimos meses, hemos escuchado con preocupación una narrativa que intenta posicionarse en los centros de poder: la necesidad de «reformar» nuestra Ley Orgánica del Trabajo (LOTTT). Bajo el argumento de la competitividad y la «flexibilización», lo que realmente se asoma es un intento por cercenar derechos conquistados y, lo más grave, abrirle la puerta a una privatización silenciosa de nuestra industria petrolera.

​Hoy quiero ser tajante: La Ley del Trabajo no necesita que le quiten derechos; necesita que le den viabilidad financiera. Y la solución no es la reforma, es el Título de Deuda Laboral Heredable (Giussepe).

​El «Nudo Gordiano» de las Prestaciones

​Seamos honestos. Actualmente, el sistema de prestaciones sociales tiene «amarrado» a todo el país.

  • El trabajador ve cómo su ahorro de años se convierte en sal y agua por la inflación.
  • El empresario vive con el temor de un pasivo laboral que no puede calcular ni pagar.
  • El Estado no encuentra la fórmula para honrar una deuda histórica que sigue creciendo.

​Ante este bloqueo, los sectores que promueven la privatización de PDVSA sugieren que la solución es «borrón y cuenta nueva». Nosotros decimos: ¡Las conquistas no se ceden! Los derechos de los trabajadores son patrimonio nacional. Por eso, nosotros no planteamos retroceder, sino avanzar hacia la socialización del petróleo.

​El Método de la Justicia: Del «Modelo Chevron» al «Modelo Obrero»

​Muchos me preguntan: «Andrés, ¿de dónde saldrá el dinero?». La respuesta ya está funcionando en el país, pero hoy beneficia a otros.

​Fíjense en el llamado «Método Chevron». Una transnacional viene, invierte su capital, extrae el crudo, lo comercializa, recupera su inversión, cobra parte de lo que la nación le debe y le deja al Estado lo que corresponde por regalías e impuestos. Pues bien, lo que propongo es aplicar esa misma ingeniería financiera, pero con un destino sagrado de lo que le corresponde al Estado: cancelar los pasivos laborales de nuestra gente.

​No es un pago de un solo golpe que desequilibre la caja del Estado. Es un flujo de justicia proyectado a 14 años. A medida que la producción en los campos asignados avance desde el primer año, el trabajador comenzará a percibir un ingreso que se irá elevando hasta alcanzar a un promedio de entre $350 y $450 mensuales (pagaderos en bolívares a la tasa oficial).

​No es un Bono, es un Patrimonio Heredable

​Pero aquí está la clave: el capital en divisas de esa deuda no se queda en el aire. Se deposita en un Fondo Soberano.

​Miremos al mundo con altura. ¿Cómo lo hicieron Qatar, Noruega o los Emiratos Árabes? Crearon fondos que protegen la riqueza para las próximas generaciones. Si a ellos les ha funcionado para ser las naciones más prósperas del planeta, ¿por qué a los venezolanos se nos quiere condenar a la mendicidad?

​El Título Giussepe es heredable. Si el trabajador ya no está, ese activo queda para sus hijos o nietos. Es convertir una deuda muerta en un patrimonio vivo que se capitaliza con el tiempo donde ganan todos los actores.

​Conclusión: La Dignidad no se Reforma

​Defender la Ley del Trabajo es defender la paz social de Venezuela. Quienes proponen reformarla para quitar beneficios están mirando al pasado. Nosotros miramos al futuro con soberanía financiera.

​No se trata de privatizar para que unos pocos se hagan ricos; se trata de socializar para que el trabajador, por fin, sea dueño de la riqueza que ayudó a extraer con su sudor.

La Ley del Trabajo no necesita que miremos hacia atrás para restar, sino que miremos hacia adelante para sumar soluciones que reconozcan el esfuerzo nacional.

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El Laberinto de la Esterilización: Por qué el aumento a $190 no rompe el «Secado» Económico

Por Andrés Giussepe (Poli-data.com)

(05-04-2026)

La reciente decisión del Ejecutivo de ajustar el Bono de Guerra en $30, elevando el Ingreso Mínimo Integral a $190, es un reconocimiento tardío del rezago técnico. Sin embargo, según los cálculos de Poli-data.com, este ajuste se queda corto frente a una Brecha de Subvaloración del 29,9% detectada al cierre de 2025. El problema de fondo no es solo el monto, sino la destrucción de la arquitectura monetaria que debería sostenerlo.

  1. M2/PIB: El Desierto de la Profundidad Financiera

La relación entre la liquidez monetaria (M2) y el Producto Interno Bruto (PIB) es el indicador definitivo del «secado» institucional. Mientras que en economías emergentes sanas esta relación oscila entre el 40% y el 60%, la esterilización extrema en Venezuela la ha empujado a niveles marginales.

  • Economía Sin «Sangre»: Un M2/PIB deprimido significa que el sistema bancario ha perdido su capacidad de multiplicar el dinero. Sin crédito, el aumento a $190 es un flujo de un solo sentido: va del Estado al consumo básico, sin posibilidad de convertirse en inversión o ahorro que retroalimente el crecimiento.
  • La Trampa de la Rigidez: Al secar la liquidez respecto al tamaño de la economía, el Gobierno ha creado una estructura donde cualquier inyección de bolívares, por pequeña que sea, genera pánico cambiario porque no hay «colchón» financiero que absorba el movimiento.
  1. M2 per cápita: La Micro-Aritmética de la Asfixia

Si el M2/PIB nos habla de la estructura, el M2 per cápita nos cuenta la historia del ciudadano. Al dividir la masa monetaria total entre la población, el resultado es una cifra que evidencia la desmonetización del individuo.

  • Incapacidad Transaccional: El bajísimo nivel de M2 por habitante explica por qué la demanda efectiva está muerta. El ciudadano no tiene «masa crítica» en su propia moneda para activar mercados secundarios o servicios.
  • Dolarización de Supervivencia: Esta asfixia del M2 per cápita es lo que obliga a una dolarización caótica. El Estado, al esterilizar el bolívar de forma extrema, ha perdido soberanía sobre la demanda efectiva, dejando al salario real a merced de un mercado de divisas que él mismo intenta «secar» diariamente.
  1. El Trilema del Financiamiento: ¿De dónde sacar el dinero?

Aquí reside el drama del ejecutor actual. Tras años de sacrificar el consumo en el altar de la estabilidad cambiaria, se han cerrado las fuentes naturales para sostener un salario digno:

  1. Recaudación Fiscal Raquítica: Una economía con bajo M2/PIB genera poca actividad gravable. El Estado no tiene una base imponible robusta porque la economía está «seca».
  2. Inexistencia de Mercado de Deuda: Sin confianza en el signo monetario, el Estado no puede emitir deuda interna para financiar el gasto social.
  3. La Paradoja de la Estabilidad: El Gobierno sabe que necesita llevar el salario hacia el Mínimo Constitucional de $427,75 (50% de la Canasta Básica), pero teme que soltar la presión de la esterilización dispare el tipo de cambio, anulando el aumento en cuestión de días.

 

Hacia una Remonetización Productiva

El ajuste a $190 es un paliativo que no ataca la enfermedad de base. Para que el salario recupere su función social, Venezuela debe transitar de la Esterilización Extrema a una Remonetización Productiva. Esto implica permitir que el M2/PIB y el M2 per cápita crezcan de forma orgánica, apalancados en la alta elasticidad del salario respecto al PIB que los modelos econométricos ya han validado.

Sin demanda efectiva no hay recuperación, y sin moneda no hay demanda. Es hora de dejar de «secar» la economía y empezar a irrigarla con una política monetaria que entienda que el salario es el motor, no el enemigo, de la estabilidad.

Correo: agiussepe@poli-data.com

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La Fragilidad de la Estabilidad en Venezuela: El BCV liquida el 13% de sus reservas internacionales en 20 días

Por: Andrés Giussepe (Poli-Data.com)

 

La aparente calma cambiaria de las últimas semanas ha tenido un costo operativo que las cuentas nacionales empiezan a resentir con fuerza. Según las cifras provisionales publicadas por el Banco Central, las Reservas Internacionales han sufrido una erosión acelerada, pasando de rozar los 15.000 millones de dólares a principios de marzo a situarse peligrosamente en la frontera de los 13.000 millones al cierre del 23 de marzo.

El costo de la intervención

La liquidación de casi 1.901 millones de dólares en un periodo tan breve sugiere una presión inusual sobre el mercado de divisas. Esta dinámica evidencia que el equilibrio monetario actual no descansa sobre un incremento de la productividad o de la confianza en el signo monetario, sino sobre una inyección masiva de liquidez exógena que sacrifica el ahorro externo de la República.

Factores de riesgo

Esta estrategia de «quema de reservas» presenta tres vulnerabilidades críticas para el corto plazo:

  1. Sostenibilidad: A este ritmo de liquidación, el margen de maniobra del BCV para el segundo trimestre del año se verá severamente comprometido.
  2. Efecto Monetario: La correlación entre la caída de reservas y la masa monetaria en circulación presagia una corrección técnica si el flujo de petrodólares no compensa el drenaje actual.
  3. Expectativas: El mercado lee la caída de las reservas como una señal de debilidad, lo que paradójicamente puede incentivar una mayor demanda de divisas por cobertura.

Conclusión

La estabilidad que se compra con reservas internacionales es, por definición, transitoria. Si la política macroeconómica no transita hacia un modelo que fomente la demanda agregada real y el fortalecimiento de los activos externos, el país se enfrentará nuevamente al dilema de la devaluación necesaria frente a la escasez de divisas físicas para sostener el anclaje.

Correo: agiussepe@gmail.com

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¿Quién le debe a quién? La verdad sobre el salario en Venezuela. Respuesta a Ricardo Roig y Asdrúbal Oliveros. Bono Giussepe

Por Andrés Giussepe

 

La justicia no es un gasto, es la inversión más rentable de una nación.

Introducción

El debate sobre el salario en Venezuela ha vuelto a ponerse sobre el tablero, impulsado por las recientes posturas de figuras clave del sector empresarial y académico, como el ex-presidente de Fedecámaras, Ricardo Roig, y el economista Asdrúbal Oliveros. Ambos coinciden en un diagnóstico que merece ser analizado con rigor: la estructura laboral vigente —y específicamente el régimen de retroactividad de las prestaciones sociales— se ha convertido en una «trampa del pasado» que asfixia el flujo de caja del presente.

Los pilares de esta visión se resumen en tres premisas fundamentales:

  1. El Dilema del Pasivo Acumulado: Ricardo Roig sostiene que la Ley Orgánica del Trabajo (2012) ha sacrificado el bienestar presente del trabajador por una promesa de futuro inalcanzable. Para el gremio empresarial, el peso de la retroactividad hace inviable cualquier aumento significativo, pues elevar el salario hoy implica pagar «todo el pasado acumulado», convirtiendo un derecho legal en una imposibilidad económica.
  2. La Estabilidad como Premisa: Por su parte, Asdrúbal Oliveros enfatiza que la mejor «política salarial» es una inflación baja. Bajo su óptica, el esquema actual es desequilibrado: intentar recuperar el salario real sin antes garantizar la sostenibilidad fiscal del Estado y la salud financiera de las empresas conduciría inevitablemente a la quiebra del sistema productivo.
  3. Productividad vs. Decretos: Ambos concluyen que el salario no mejora por decreto ni por dolarización per se, sino por un aumento de la productividad en un entorno de «despartidización» del debate económico.

Si bien este diagnóstico identifica correctamente los síntomas del estancamiento, omite la variable fundamental de la justicia restaurativa. Mientras los sectores tradicionales proponen cambiar la ley para «hacerla útil», nuestra tesis plantea que el problema no es la ley, sino la omisión del Estado en su rol de deudor.

A continuación, analizaremos por qué la «inviabilidad» que denuncian Roig y Oliveros solo puede resolverse mediante una Reparación de la Guerra Económica: un modelo que libera al empresario de la carga del pasado y devuelve al trabajador su patrimonio, utilizando la riqueza soberana como palanca de crecimiento.

 

1.     La Verdad sobre la Deuda Laboral

Coincido con ellos en algo fundamental: el debate debe ser desapasionado y económico. Sin embargo, ambos omiten una variable crítica en su ecuación: la deuda histórica acumulada.

Ellos hablan de que la ley actual “sacrifica el presente por un bienestar futuro”. Yo les respondo: lo que estamos viviendo no es un sacrificio por el futuro, es una subvención forzosa del trabajador al Estado. El trabajador venezolano no está ahorrando para su futuro; está financiando el déficit fiscal del presente con su hambre.

  1. Respuesta a Ricardo Roig (El nudo de la Retroactividad)

Ricardo Roig señala que la retroactividad de las prestaciones es un pasado acumulado que impide aumentar el salario hoy. Como doctor en economía, le planteo una solución técnica: El problema no es la ley, es el Default Social.

Si el empresario no puede pagar el “pasado” y el Estado no quiere reconocerlo, la economía se traba. Mi propuesta de Reparación de la Guerra Económica resuelve exactamente esto. Al titularizar esa deuda de $30.000 mediante el Bono de Deuda Laboral Heredable (BDLH), sacamos esa carga del flujo de caja inmediato de la empresa privada y la trasladamos a la riqueza patrimonial del Estado (el 2% de las reservas petroleras).

De este modo, liberamos al empresario del “peso del pasado” para que pueda pagar salarios productivos en el presente, mientras el Estado honra su deuda mediante concesiones petroleras internacionales.

  1. Respuesta a Asdrúbal Oliveros (Productividad vs. Demanda)

Asdrúbal Oliveros afirma que “la mejor política salarial es una inflación baja”. Asdrúbal, como economistas sabemos que una inflación baja en un mercado sin demanda es la paz de los sepulcros. Puedes tener inflación cero, pero si el 90% de la población no tiene poder de compra, la productividad —que tú señalas como la clave— jamás llegará. Nadie produce para quien no puede comprar.

Tú dices que “el esquema es desequilibrado porque si el trabajador gana bien, quiebras la empresa”. Yo te propongo un equilibrio superior: Mi modelo de Reparación inyecta liquidez con respaldo real (divisas de petroleras en un Fondo Soberano), estimulando la Demanda Efectiva. Al aumentar las ventas, la empresa se hace viable, no por salarios bajos, sino por volumen de facturación. La productividad no es solo producir más; es vender más a un mercado que tenga con qué pagarte.

  1. La Solución Estructural (El Master Stroke Financiero)

Señores, ustedes hablan de que el Estado es “inviable”. Yo les hablo de apalancamiento patrimonial. Venezuela posee las mayores reservas de hidrocarburos del planeta y es hora de usarlas para sanear el balance social.

Mi propuesta no toca el presupuesto ordinario ni depende de la voluntad fiscal del momento. Se fundamenta en la segregación de apenas el 2% de nuestras reservas probadas extraíbles, lo que representa aproximadamente 6.500 millones de barriles de petróleo.

Al licitar estos yacimientos bajo contratos de 25 años a operadoras internacionales, con una estructura fiscal clara —30% de regalía y 34% de ISLR—, generamos un flujo de caja autónomo. Ese 100% de recaudación petrolera va directo al Fondo Soberano de la Deuda Laboral para amortizar los $350 a $400 mensuales de cada trabajador. Esto no es “imprimir dinero”, es monetizar un activo inerte bajo tierra para capitalizar el consumo presente. Así, el Estado se libera de un pasivo que lo asfixia y el trabajador recibe, por fin, una reparación real y no una promesa de “bienestar futuro” que nunca llega.

 

  1. La Síntesis de la Propuesta (El Ganar-Ganar)

El debate no es “Dolarización sí o no”. El debate es ¿Cómo capitalizamos al trabajador?.

Mi propuesta de Bono de Deuda Laboral Heredable hace lo que ellos no se atreven a proponer:

  1. Sanea el Balance del Estado: Convierte una deuda social volátil en un título valor a largo plazo.
  2. Protege al Empresario: Al ser las petroleras transnacionales quienes amortizan el BDLH con su carga fiscal, le quitamos al industrial nacional la presión de pagar el retroactivo de la crisis.
  3. Dignifica al Trabajador: Le entrega un activo real, heredable y negociable, que cierra el ciclo de la “Guerra Económica”.

 

Conclusión: El Desafío a la Academia y al Gremio

Señores Roig y Oliveros: el dilema no es si la ley es “útil” o no. El dilema es si tenemos la audacia de reconocer que el capital humano es el activo más valioso de la nación.

Si el Estado reconoce su deuda y la titulariza con respaldo petrolero, el empresario nacional se quita de encima el fantasma de la retroactividad acumulada durante la crisis y puede concentrarse en lo que mejor sabe hacer: competir y producir.

Invito a las mesas de diálogo a dejar de dar vueltas sobre los mismos diagnósticos de hace 20 años. La Reparación de la Guerra Económica es la única fórmula que ofrece una salida técnica, legal y moral. El salario digno no es una consecuencia del crecimiento, es su condición necesaria.

Invito a Fedecámaras, a los economistas y al Ejecutivo a debatir esta propuesta de Reparación Histórica. Es hora de dejar de pedirle sacrificios a las víctimas y empezar a cobrarle la cuenta a la riqueza que aún yace en nuestro subsuelo. No hay país viable con trabajadores pobres. El futuro de Venezuela se escribe con salarios constitucionales, o simplemente no habrá futuro.

Correo: agiussepe@poli-data.com

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Según Poli-data.com, el Salario en Venezuela tuvo un rezago técnico del 30% frente a la recuperación del PIB al cierre de 2025

Por: Andrés Giussepe (poli-data.com)

El Hallazgo Científico

A través de la aplicación del Índice de Ajuste Salarial Multidimensional (IASM), basado en un modelo de regresión lineal múltiple con rezagos distributivos, se ha determinado que el salario integral en Venezuela (190,20 USD) se encuentra significativamente por debajo de su punto de equilibrio macroeconómico.

El modelo, que goza de una robustez estadística del 94% (R2 ajustado), demuestra que la estructura económica actual (PIB de 120.850 MM USD y desempleo del 9,9%) tiene la capacidad técnica de sostener un salario de 208,37 USD.

El Trilema del Salario en Venezuela: Realidad, Técnica y Constitución

El análisis multidimensional del salario mínimo integral en Venezuela para el cierre de 2025 revela una desconexión crítica entre la dinámica macroeconómica y el bienestar social. Al contrastar los datos observados con los resultados de la Regresión Lineal Múltiple y el mandato de suficiencia, identificamos tres niveles de urgencia:

1. Cuadro Comparativo de Niveles Salariales (Cierre 2025)

Categoría de Indicador Valor (USD) Fundamentación Técnica
Salario Integral Observado 190,2 Realidad actual del mercado laboral (Dato BCV/Min. Trabajo).
Salario de Equilibrio Técnico (IASM) 208,37 Capacidad estructural según regresión (R2=0,94$).
Salario Mínimo Constitucional 427,75 Objetivo de Suficiencia (50% de la CBF).
Canasta Básica Familiar (CBF) 855,5 Costo de vida para un hogar de 5 personas (CENDAS).

 

2. Justificación del Salario Mínimo Constitucional (50% CBF)

La propuesta de fijar el salario base en 427,75 USD (50% de la CBF) no es una cifra arbitraria, sino que responde a una lógica de corresponsabilidad familiar y viabilidad económica:

  • El Modelo de Dos Perceptores: Se asume que en un hogar promedio existen al menos dos fuentes de ingreso. Si cada trabajador percibe el 50% de la canasta básica, el núcleo familiar alcanza el 100% de la cobertura, cumpliendo así con el espíritu del Artículo 91 de la Constitución.
  • Ancla Ética vs. Ancla Técnica: Mientras que la regresión nos indica que hoy la economía tiene «fuerza» para sostener 208,37 USD, el Salario Constitucional marca la meta hacia donde debe dirigirse la política de estímulo al PIB.

3. Diagnóstico de Brechas (IASM)

  • Brecha de Subvaloración (29,9%): Es el ajuste técnico inmediato necesario para corregir la distorsión entre la productividad actual (PIB) y el pago real.
  • Brecha de Dignidad (167%): Representa el esfuerzo adicional de crecimiento y disciplina monetaria requerido para saltar del equilibrio técnico actual al mínimo constitucional.

 

Conclusión Técnica

Los coeficientes obtenidos en la regresión demuestran que el salario es altamente elástico al PIB (2,13). Esto significa que la ruta para alcanzar los 427,75 USD constitucionales no depende de decretos aislados, sino de mantener la senda de crecimiento económico observada en 2025, asegurando que la riqueza generada se distribuya dirigido a mejorar los niveles de salarios (estimulo demanda efectiva) en la misma proporción a la inyección monetaria con fines de inversión productiva (oferta).

Justificación Técnica: El Factor Goldberger

Para evitar la subestimación común en modelos econométricos, este análisis incorpora la Corrección de Goldberger. Dado el error típico de la muestra (0,508), se aplicó un factor de ajuste que eleva la proyección inicial de 183 USD a 208,37 USD. Este ajuste es vital para capturar la verdadera media de una economía volátil y garantiza que la propuesta de ajuste no sea un deseo subjetivo, sino una necesidad de equilibrio matemático.

La Meta de Corresponsabilidad

La propuesta fija como objetivo el Salario Mínimo Constitucional de 427,75 USD, equivalente al 50% de la Canasta Básica Familiar. Bajo esta premisa, la suficiencia del hogar se alcanza mediante la corresponsabilidad de dos perceptores de ingreso, cumpliendo con el precepto constitucional de cubrir las necesidades básicas de la familia.

«La alta elasticidad del salario respecto al PIB (2,13) encontrada en este estudio, confirma que el crecimiento económico es el motor real del salario, pero requiere de una voluntad política que corrija el actual rezago técnico del 30%.»

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Hacia una Reparación Histórica del Trabajo: Propuesta de Reconstrucción Salarial y Titularización de la Deuda Laboral (2026) (Bono Giussepe)

Por: Dr. Andrés Giussepe. PhD en Economía y Gerencia. Postdoctorado UCV.

(ORCID: 0009-0009-4377-8027)

Estimados colegas del ámbito político y estratégico:

​Me dirijo a ustedes para presentar una propuesta estructural que busca sanear de raíz la relación entre el Estado y la clase trabajadora venezolana, fundamentada en la justicia distributiva y el rigor macroeconómico. Tras una década de profundos desequilibrios, es imperativo transitar del «sacrificio social» a la Reparación de la Guerra Económica.

​I. Diagnóstico: El Salario como Variable de Ajuste Fiscal

​Desde 2015, el Estado venezolano sostuvo su operatividad fiscal mediante una confiscación indirecta del ingreso del trabajador. Bajo el contexto de la «Guerra Económica», el bloqueo, la corrupción administrativa, la caída de la industria petrolera y el financiamiento del déficit, la solución sistémica fue la licuación de los pasivos laborales.

​El incumplimiento de los Artículos 89 al 92 de la CRBV no solo erosionó la calidad de vida, sino que generó una deuda acumulada que hoy actúa como el principal freno para el crecimiento. El Estado se financió sacrificando las prestaciones sociales y el consumo de las familias.

​II. La Propuesta: Reparación y Titularización

​Culminada la etapa de resistencia post-03 de enero de 2026, entramos en la fase de reconstrucción. Los trabajadores, pensionados y jubilados exigen reconocimiento y reparación de la deuda contraída desde marzo de 2015, cuando el Ejecutivo comenzó a decretar aumentos salariales por debajo del 50% del valor de la Canasta Básica Familiar.

​La «Reparación de la Guerra Económica» se articula en cuatro ejes:

  1. Reconocimiento Institucional de la Deuda: El Estado debe oficializar el pasivo laboral desde el inicio del incumplimiento del Art. 91. Se estima un monto indemnizatorio de $30.000 por trabajador, calculado sobre la brecha histórica entre el salario percibido y el costo de la canasta básica.
  2. Creación del Bono de Deuda Laboral Heredable (BDLH): Emisión de un título valor respaldado por el Fondo Soberano de la Deuda Laboral. Este instrumento estará soportado por el 2% de las reservas probadas de hidrocarburos (aprox. 6.500 millones de barriles), garantizando su valor real y su carácter de patrimonio familiar transferible.
  3. Mecanismo de Amortización Petrolera: Licitación internacional para la explotación de yacimientos específicos a 25 años. El 100% de la recaudación fiscal derivada (Regalía 30%, ISLR 34% e Impuesto Integrado 10%) tendrá como destino exclusivo la amortización mensual del BDLH, garantizando pagos de entre $350 y $400 mensuales por beneficiario (capital e intereses).
  4. Fortalecimiento Monetario y Consumo: Los pagos se liquidarán en bolívares al tipo de cambio de referencia del bono, con respaldo en divisas depositadas en el Fondo Soberano. Esto aumenta las Reservas Internacionales y mejora la relación M2/Reservas, estimulando el consumo sin generar dinero inorgánico.

​III. El Círculo Virtuoso: Ganancia Multidimensional

​Esta implementación cierra el ciclo de precarización y permite retomar la indexación salarial plena (Art. 91), generando beneficios para todos los actores:

  • Trabajadores: Recuperan poder adquisitivo, seguridad social y un activo heredable.
  • Empresarios: Obtienen un mercado con demanda real. El Estado asume los pasivos históricos que ahora serán pagados por la inversión transnacional, aliviando la carga del sector privado nacional.
  • Estado: Se libera de pasivos antiguos, limpia su balance financiero y aumenta la recaudación por el dinamismo interno.
  • Compañías Petroleras: Aseguran suministro a largo plazo mediante contratos estables cuyo aporte social está claramente definido.
  • Transparencia y Gestión Pública: El pago directo desde las petroleras a los beneficiarios elimina la intermediación burocrática, evitando que los recursos sean desviados por la corrupción o utilizados para otros fines fiscales.

​Esta propuesta es la única vía técnica para reindustrializar a Venezuela bajo un modelo de crecimiento con inclusión sociolaboral. Quedo a su disposición para profundizar en los detalles técnicos y legales.

SÍNTESIS DE LA PROPUESTA LABORAL DEL DR. ANDRÉS GIUSSEPE (POLI-DATA.COM)

1. El Diagnóstico del Default Social

  • Confiscación Indirecta: El ahorro del trabajador financió el déficit fiscal desde 2015.
  • Violación Constitucional: Incumplimiento sistemático de los Artículos 89 al 92.
  • La Trampa de la Retroactividad: El peso del pasado asfixia la capacidad de pago en el presente.
  • Deuda Estimada: $30.000 acumulados por trabajador/pensionado.

2. El Modelo de Reparación (Ingeniería Financiera)

  • Instrumento: Bono de Deuda Laboral Heredable (BDLH).
  • Respaldo Patrimonial: 2% de las Reservas Probadas de crudo extraíble (~6.500 Millones de barriles).
  • Fondo Soberano: Administrado mediante fideicomiso para garantizar transparencia.
  • Heredabilidad: El derecho al cobro se convierte en patrimonio familiar.

3. Ejecución y Flujo de Caja (El Cómo)

  • Concesiones Internacionales: Contratos a 25 años con operadoras petroleras.
  • Carga Fiscal Blindada: 30% Regalía + 34% ISLR + 10% Impuesto Integrado.
  • Destino Único: 100% de la recaudación fiscal va directo a la amortización del BDLH.
  • Liquidación Mensual: Pagos proyectados de $350 a $400 por beneficiario.

4. El Círculo Virtuoso del Crecimiento

  1. Empresario: Liberado del pasivo histórico; se enfoca en productividad presente.
  2. Trabajador: Recupera el consumo masivo (Demanda Efectiva).
  3. Moneda: Inyección de bolívares con respaldo real en divisas (Sin dinero inorgánico).
  4. Transparencia: Pago directo Operadora → Trabajador (Cero corrupción burocrática).



Apéndice:

Preguntas Frecuentes sobre el «Bono Giussepe»

1. ¿El Bono Giussepe generará más inflación?

No. A diferencia de los aumentos por decreto que se financian con emisión monetaria del BCV (dinero inorgánico), el Bono Giussepe tiene un respaldo real en activos tangibles (petróleo). Cada dólar que entre al bolsillo del trabajador vendrá de la producción y venta de crudo por parte de operadoras internacionales, lo que garantiza que haya bienes y divisas respaldando el consumo.

2. ¿De dónde saldrá el dinero si PDVSA está en crisis?

El modelo no depende de la caja operativa de PDVSA. Se basa en la licitación de yacimientos específicos (segregación del 2% de las reservas) para que empresas transnacionales inviertan su propio capital en la extracción. El Estado simplemente redirecciona la renta fiscal de esos proyectos nuevos directamente al Fondo de Reparación de los trabajadores.

3. ¿Por qué el Bono es «Heredable»?

Porque no es una dádiva, es un patrimonio. La deuda laboral es un derecho adquirido que forma parte de los activos de una familia. Si un trabajador fallece sin haber cobrado la totalidad de su reparación, ese derecho pasa a sus herederos, rompiendo el ciclo de pobreza intergeneracional y dando seguridad jurídica al núcleo familiar.

4. ¿Cómo beneficia esto a la empresa privada?

La empresa privada hoy tiene un «pasivo oculto» impagable por concepto de retroactividad de prestaciones. Al el Estado asumir la deuda histórica a través del Bono Giussepe, se produce un saneamiento de los balances empresariales. El empresario podrá subir salarios hoy basándose en la productividad presente, sin temor a que el peso del pasado (la inflación acumulada) quiebre su compañía.

5. ¿Es esto una privatización de PDVSA? No.

La propiedad del recurso y de la industria sigue siendo del Estado venezolano (Soberanía). Lo que se privatiza es el riesgo de la operación en campos específicos para garantizar un flujo de caja que hoy el Estado no tiene. Es usar el mercado para servir a la justicia social, no para entregar la soberanía.

6. Pero es que la gente va a salir a gastar eso y habrá inflación:

No, porque el Bono se amortiza en cuotas de $400 mensuales que vienen de divisas reales por exportación petrolera. Es una inyección de demanda con respaldo en oferta de divisas. Es el crecimiento económico perfecto: consumo basado en ahorro previo y riqueza real, no en emisión monetaria.

#BonoGiussepe

Correo: agiussepe@poli-data.com

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El Dilema Teórico en la Venezuela actual: ¿Qué viene primero, el Salario o la Venta?

 

Por: Andrés Giussepe (Poli-data.com)

En la Venezuela de hoy, las mesas de discusión entre el Ejecutivo, los gremios empresariales y las centrales sindicales aliadas al Gobierno parecen haber caído en un bucle infinito de retórica y dilación. Mientras estos actores debaten la «viabilidad» de un aumento salarial bajo el pretexto de no perturbar una frágil estabilidad macroeconómica, la realidad en la calle es de una crueldad estadística: la inflación persiste, la devaluación erosiona el ingreso diario y, aunque se reportan cifras de crecimiento económico, la riqueza se concentra en las cúpulas del capital y el Estado.

El resultado es una distribución regresiva del ingreso donde el trabajador es el único que sacrifica su subsistencia en espera de un «momento propicio» que nunca llega.

1. El Núcleo del Conflicto: ¿Oferta o Demanda?

En el centro de esta parálisis institucional yace un supuesto neoclásico básico que ignora la patología de la demanda venezolana. El debate se ha entrampado en un falso dilema de política económica:

La Visión Neoliberal (De Oferta): Es la tesis que impera en los gremios empresariales y en el ala pragmática del Gobierno. Sostiene que la producción de bienes y servicios es el antecedente necesario del salario. Según esta lógica, solo el éxito de la ganancia empresarial permitirá, a la postre, aumentar los salarios reales de forma sostenida. Argumentan que elevar los ingresos antes de que la producción alcance ciertos niveles de eficiencia solo generará «inflación de costos» y la quiebra masiva de empresas.

La Visión Post-Keynesiana (De Demanda Efectiva): Argumenta que, en una economía estancada y con una capacidad ociosa masiva, el salario no es simplemente un costo: es el componente principal de la demanda efectiva. El empresario no produce en el vacío; produce basándose en sus expectativas de venta. Si el trabajador no posee ingresos suficientes para consumir, el empresario carece de incentivos para producir o reponer inventarios.

En Venezuela, la demanda no está simplemente deprimida; está en estado de inanición salarial. Por ende, bajo la óptica post-keynesiana, el pago del salario debe preceder a la venta, pues es el combustible que permite que dicha venta ocurra.

2. La Falacia de la Inversión en un Mercado Inexistente

Para que la tesis neoliberal fuera válida en el contexto actual, el empresariado tendría que invertir capital propio o acceder a un crédito bancario (hoy inexistente debido a un encaje legal asfixiante) asumiendo el riesgo de colocar productos en un mercado donde el 90% de la población se encuentra bajo el umbral de la pobreza.

Según datos de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI) y organismos multilaterales, la pobreza por ingresos en Venezuela ha fluctuado entre el 82% y el 94% en el último quinquenio, consolidando una realidad donde 9 de cada 10 venezolanos no cubren la canasta básica.

Es una contradicción teórica y técnica: se le pide al trabajador que espere a que la economía crezca, pero la economía no puede crecer si no hay quien compre lo producido. Este enfoque choca frontalmente con el colapso del consumo nacional y solo sirve para justificar la transferencia de plusvalía del trabajo al capital bajo la fachada de «responsabilidad fiscal».

3. Crítica al «Tripartismo de la Postergación»

Las mesas de diálogo han generado una trampa de rentabilidad. El Estado se beneficia de una nómina pública licuada por la inflación, reduciendo su déficit a costa del hambre del funcionario. Por su parte, un sector del empresariado se ha adaptado a operar en un nicho de altos márgenes y bajo volumen, prefiriendo la escasez de clientes con alto poder adquisitivo que la masificación del consumo a través de mejores salarios.

Este acuerdo tácito entre el Gobierno y los gremios ignora que el trabajo en Venezuela tiene un marco constitucional innegociable:

Art. 89 CRBV: El trabajo es un hecho social y los derechos laborales son irrenunciables.

Art. 91 CRBV: La obligación de un salario mínimo vital ajustado a la canasta básica.

Cualquier pacto que no contemple la indexación inmediata y la recuperación del salario base —hoy reducido a una expresión simbólica frente a la «bonificación» del ingreso— es, por definición, inconstitucional y nulo.

4. Propuesta: Hacia una Recuperación desde la Demanda

Para romper este nudo gordiano, la política económica debe dar un giro de 180 grados:

1. Reconocimiento de la Deuda Social: El Estado debe asumir que los $30.000, aproximadamente, no percibidos por cada trabajador desde 2015, gracias a que Nicolás Maduro comenzó a decretar aumentos salariales por debajo de la Canasta Básica Familiar (50% CNBF), son una deuda interna que debe ser saneada mediante la restitución del poder de compra.

2. Liberación del Crédito: Es imposible que el empresario absorba nuevos costos laborales si el BCV mantiene secuestrada la liquidez. Se requiere una reducción drástica del encaje legal para que el sistema financiero irrigue la producción.

3. Indexación Multidimensional: Aplicar el IASM (Ajuste Salarial Multidimensional) de Poli-data.com como métrica técnica. Si el mercado creció y la devaluación avanzó, el salario debe ajustarse automáticamente.

Conclusión

No hay «momento perfecto» para aumentar el salario; el aumento salarial es el instrumento para crear ese momento. Seguir financiando la estabilidad macroeconómica con el estómago del trabajador no es economía, es confiscación. La reactivación de Venezuela no vendrá de la paciencia del hambriento, sino de la valentía política de devolverle al pueblo su capacidad de consumo.

Sin salarios dignos no hay mercado, y sin mercado, simplemente no hay país.

 

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