
Por Andrés Giussepe (*)
Contexto y decisión
En un movimiento estratégico, Rusia e Irán han decidido eliminar completamente el dólar estadounidense de sus transacciones comerciales, un paso motivado por su deseo de fortalecer la soberanía económica frente a las sanciones internacionales.
Este acuerdo incluye el uso exclusivo del rublo ruso y el rial iraní, representando el 96% de sus intercambios en 2024. Además, el sistema de pago ruso Mir ha sido integrado en Irán, permitiendo a sus ciudadanos acceder a sus fondos directamente y reemplazando la dependencia de la red SWIFT controlada por Estados Unidos
Métodos de pago y alternativas
Ambos países han adoptado sistemas alternativos a los tradicionales dominados por Occidente, como el sistema Mir y acuerdos directos en monedas locales. Esta infraestructura se extiende hacia un modelo más amplio impulsado por los BRICS, que exploran monedas comunes o criptomonedas centralizadas para sus transacciones internacionales.
El propósito subyacente es reducir la dependencia de los sistemas financieros internacionales vinculados al dólar.
Implicaciones para la economía mundial y Estados Unidos
1. Erosión de la hegemonía del dólar: Esta decisión es un golpe directo al estatus del dólar como moneda de reserva global, lo que podría reducir la demanda internacional de activos denominados en dólares y, a largo plazo, afectar la capacidad de Estados Unidos de déficits financieros. un bajo costo.
2. Apertura de nuevas alianzas: Los BRICS y otras naciones sancionadas podrían seguir este modelo, diversificando aún más las monedas utilizadas en el comercio global y debilitando la posición del dólar en mercados estratégicos como el petróleo.
3. Sistemas financieros fragmentados: La proliferación de alternativas al SWIFT, como el sistema CIPS en China, incrementa la fragmentación de las transacciones financieras internacionales, disminuyendo el control financiero occidental.
Impacto en el Comercio Petrolero Internacional
Rusia e Irán, ambos importantes exportadores de petróleo, están avanzando hacia acuerdos bilaterales que eviten las monedas occidentales. Este cambio podría incentivar a otros exportadores de energía a diversificar sus métodos de pago.
A mediano plazo, el comercio petrolero podría estructurarse en bloques regionales o por afinidad geopolítica, basados en monedas locales o en acuerdos multimonetarios, debilitando el «petrodólar» como unidad predominante.
Mensaje geopolítico
1. Desafío a la dominancia Occidental: Este movimiento simboliza un desafío directo al dominio geopolítico y económico de Estados Unidos y sus aliados, subrayando la consolidación de alianzas entre países bajo sanciones.
2. Fortalecimiento de los BRICS: Reforzar los lazos comerciales y financieros dentro de este grupo es un mensaje de independencia económica y cohesión frente a las políticas occidentales, lo que podría atraer a otras naciones al bloque.
3. Construcción de un Orden Económico paralelo: Rusia e Irán están promoviendo una economía alternativa que podría transformar los equilibrios de poder global en las próximas décadas.
Perspectiva desde la Economía Emergente Adaptativa
Desde una visión económica emergente y adaptativa, este fenómeno puede ser analizado como una respuesta sistémica al entorno volátil impuesto por sanciones y crisis geopolíticas. Es un ejemplo de cómo los sistemas económicos se adaptan mediante la diversificación de sus nodos financieros y tecnológicos.
A medida que el sistema global se descentraliza, emerge una nueva estructura multipolar que podría redefinir los paradigmas de interdependencia económica.Este informe destaca un cambio estructural que no solo redefine las relaciones bilaterales, sino que podría marcar el inicio de una nueva era económica y geopolítica. ¿Qué estrategias podrían adoptar otras naciones frente a esta transición? Este será un punto clave para análisis futuros.
(*) Doctor en Economía y en Gerencia de la UCV, Venezuela. Director de Poli-data.com
