historia petrolera venezolana

Del Excremento del Diablo a la Soberanía Estratégica: Una Historia Humana del Petróleo Venezolano

 

Por Andrés Giussepe

25 febrero 2025



 

Del Excremento del Diablo a la Soberanía Estratégica

Una historia humana del petróleo venezolano, desde las concesiones de Gómez hasta la revolución energética chavista, explorando la paradoja persistente de la soberanía formal y la dependencia real


Ensayo Histórico-Político

Vintage oil drilling rig in Venezuelan landscape

«Cada avance en soberanía formal ha coexistido con la reproducción de dependencias estructurales que limitan la autonomía real»

La historia petrolera venezolana revela una paradoja persistente: cada avance en soberanía formal —de las concesiones a la Ley de 1943, de esta a la nacionalización de 1976, y de esta a la «revolución energética» chavista— ha coexistido con la reproducción de dependencias estructurales que limitan la autonomía real. La lucha por el control del petróleo no ha sido lineal ni concluyente; más bien, ha configurado ciclos donde la conquista de derechos jurídicos no se ha traducido automáticamente en capacidad de autodeterminación económica y social.

«La soberanía petrolera genuina requiere no solo control estatal de la propiedad, sino diversificación productiva, desarrollo de conocimiento propio, participación ciudadana y visión estratégica de largo plazo»

— Basado en las lecciones de De la Plaza, Pérez Alfonso, Maza Zavala, Rodríguez Araque y Giussepe

Las lecciones de Salvador de la Plaza, Juan Pablo Pérez Alfonso, Domingo Felipe Maza Zavala, Alí Rodríguez Araque y Andrés Giussepe apuntan a una verdad incómoda: Venezuela, pese a décadas de retórica nacionalista, nunca ha logrado consolidar plenamente las condiciones para una auténtica soberanía energética.

1. La Era de las Concesiones: Nacimiento de una Dependencia Estructural (1910-1943)

1.1 La Lógica Concesionaria y el Saqueo Sistemático

El Pacto de Gómez con Wall Street: Entrega del Patrimonio Nacional

El inicio de la explotación petrolera sistemática en Venezuela durante el primer tercio del siglo XX constituyó uno de los episodios más dramáticos de transferencia de soberanía económica en la historia latinoamericana. Bajo el régimen de Juan Vicente Gómez (1908-1935), el Estado venezolano estableció un marco legal que privilegiaba abrumadoramente los intereses de las corporaciones transnacionales.

La Ley de Hidrocarburos de 1922 redujo los tributos y regalías, permitiendo que todas las concesiones otorgadas desde 1918 se ajustaran a la nueva normativa [446]. La magnitud de esta entrega se refleja en las cifras: durante el régimen de Gómez, más de 120 compañías adquirieron concesiones petroleras, aunque la producción estuvo dominada por tres gigantes.

120+
Compañías con concesiones bajo Gómez
99%
Producción controlada por Shell, Exxon y Gulf Oil en 1935
40
Años de duración de las concesiones

«Tenemos que dejar de ser un país petrolero, pero no en palabras y en declaraciones, sino en hechos»

— Salvador de la Plaza, 1926 [446]

Salvador de la Plaza, en su artículo «El pacto de Gómez con Wall Street», denunció con agudeza esta intervención del capital petrolero en la soberanía de Venezuela. Su análisis, elaborado desde el exilio mexicano, estableció las bases de una crítica marxista al modelo concesionario que perduraría durante décadas.

Las Concesiones como Instrumento de Dominación

El sistema concesionario otorgaba a las compañías facultades que equivalían a una soberanía paralela: control de infraestructura, regulación de la movilidad de personas en zonas de operación, y autonomía operativa que las convertía prácticamente en enclaves extraterritoriales
[111].

1.2 Subordinación Tecnológica y Fiscal: Venezuela como Mero Proveedor de Crudo

La Denuncia Estadística de Pérez Alfonso

La documentación más contundente sobre el saqueo fiscal proviene de Juan Pablo Pérez Alfonso, quien en Hundiéndonos en el Excremento del Diablo presentó cifras reveladoras: en casi veinte años de explotación (1917-1936), Venezuela recibió apenas 90 millones de dólares por una producción acumulada de 1.148 millones de barriles
[304].

El Voto Salvado de 1943

La Ley de Hidrocarburos de 1943 fue inicialmente bloqueada en el Congreso por representantes de estados petroleros, presionados por las compañías. El gobierno recurrió al «voto salvado» para imponer la reforma, revelando la intensidad de la resistencia corporativa [446].

«Hundiéndonos en el Excremento del Diablo»

La expresión acuñada por Pérez Alfonso encapsula la crítica fundamental al modelo rentista: una riqueza aparentemente extraordinaria que genera pobreza, una abundancia que produce escasez. Su profecía de 1976 ha resultado particularmente presciente: «Dentro de diez años, veinte años, lo verán: el petróleo nos traerá la ruina»
[194].

1.3 Las Primeras Voces Soberanas: Articulación de una Conciencia Nacionalista

Salvador de la Plaza: Petróleo y Soberanía como Proyecto de Liberación

La figura de Salvador de la Plaza emerge como la más completa de los primeros pensadores petroleros venezolanos. Su objetivo era construir una sociedad sin la presencia de las empresas extranjeras, donde el Estado tomara las riendas de la industria
[446].

Su experiencia en México (1937-1942), presenciando la Reforma Agraria y la nacionalización petrolera de 1938, ejerció una influencia decisiva en su concepción de la soberanía petrolera.

La Paradoja Venezolana: Auge Petrolero y Atraso Social

La era de las concesiones configuró lo que Fernando Coronil denominó la «paradoja venezolana»: un país que experimentaba un auge económico sin precedentes mientras la inmensa mayoría de su población permanecía en condiciones de pobreza [458].

2. Rupturas Históricas: Hacia la Construcción del Estado Rentista (1943-1976)

2.1 La Ley de Hidrocarburos de 1943: Primer Paso hacia la Reivindicación Fiscal

El «Ajuste de Cuentas»

La Ley de Hidrocarburos de 1943 representó un punto de inflexión, elevando las regalías de un promedio del 9% a un mínimo del 16.66%
[361]. El contexto de la Segunda Guerra Mundial otorgó al gobierno venezolano una posición de negociación inédita.

Contexto Estratégico

La Royal Air Force dependía críticamente del combustible de aviación de 100 octanos producido a partir del crudo venezolano, convirtiendo el suministro en una prioridad militar absoluta [333].

«No es suficiente para resolver el problema de fondo»

— Juan Pablo Pérez Alfonso, sobre la Ley de 1943 [359]

La crítica de Pérez Alfonso se dirigía particularmente a la extensión de las concesiones por cuarenta años, que consideraba una renuncia a la posibilidad de una nacionalización completa. Su posición anticipó la estrategia de construir gradualmente las condiciones para una soberanía petrolera plena.

2.2 El Surgimiento del Estado Rentista: Petróleo como Eje de la Vida Nacional

Transformación de la Hacienda Pública

El período 1943-1976 presenció una transformación radical: el Estado pasó de depender de impuestos tradicionales a recibir la mayor parte de sus ingresos de la renta petrolera. Esta estructura, consolidada en Venezuela a partir de 1943, generó efectos perversos ampliamente documentados.

La Crítica de Maza Zavala

Domingo Felipe Maza Zavala desarrolló la distinción fundamental entre venta de recursos físicos y construcción de renta económica genuina. El petróleo permitía al Estado acceder a recursos financieros de la venta de un activo natural preexistente, sin generar capacidad productiva adicional [111].

Su crítica más contundente apuntaba a la no amortización del patrimonio natural: la explotación de un recurso no renovable debería registrarse como agotamiento de activo, con provisión para su reposición.

2.3 La Nacionalización de 1975-1976: La Gran Ruptura Soberana

PDVSA como Instrumento de Control Nacional

La nacionalización del petróleo venezolano, consumada el 1 de enero de 1976, representó el momento de mayor afirmación de soberanía en la historia petrolera del país. La creación de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) como empresa estatal integrada constituyó un logro institucional de primer orden [460].

La «Concertada Estatización» de Maza Zavala

Domingo Felipe Maza Zavala desarrolló una crítica aguda a las limitaciones de la nacionalización, que denominó «concertada estatización». Esta expresión aludía al carácter negociado del proceso, que preservó intereses y mecanismos de influencia de las antiguas corporaciones [363].

Logros de 1976

  • • Control sobre toda la cadena petrolera
  • • Capacidad técnica y gerencial propia
  • • 1,9 millones de barriles diarios de producción
  • • Soberanía jurídica plena

Limitaciones Persistentes

  • • Dependencia tecnológica continua
  • • Mercados concentrados en EEUU
  • • Cultura gerencial corporativa
  • • Vulnerabilidad a precios internacionales

La nacionalización, lejos de resolver el problema de la dependencia petrolera, lo transformó y en ciertos aspectos lo agudizó. El Estado pasó de depender de las corporaciones a depender directamente de los precios internacionales del crudo, sobre los cuales ejercía influencia limitada.

El Colapso de 1986

El colapso de los precios petroleros en 1986 redujo los ingresos del Estado a menos de la mitad en pocos meses, generando la crisis fiscal que desembocaría en el «Viernes Negro» de 1983 y las reformas estructurales de 1989 [449].

3. Geopolítica Petrolera y Construcción de Identidad Nacional (1945-1999)

3.1 La Guerra Fría y el Petróleo como Factor de Poder Hemisférico

Venezuela como Aliado Estratégico

Como principal productor de petróleo del hemisferio occidental, Venezuela ocupaba una posición estratégica privilegiada en los cálculos de seguridad energética de Estados Unidos. La «doctrina de seguridad hemisférica» incluía explícitamente el acceso garantizado a los recursos energéticos de América Latina como objetivo prioritario.

La Contradicción entre Soberanía Rhetórica y Subordinación Real

Esta situación generó una tensión persistente entre el discurso de soberanía y la práctica de subordinación a los intereses estadounidenses. Los gobiernos de la época articulaban retóricas nacionalistas que prometían mayor control sobre el petróleo, pero en la práctica mantenían una alianza estratégica que limitaba severamente las posibilidades de cambio real.

3.2 La Creación de la OPEP: Multipolaridad Incipiente y Alianza del Sur

Juan Pablo Pérez Alfonso y el «Pentágono Petrolero»

La creación de la OPEP en 1960, con Juan Pablo Pérez Alfonso como principal artífice, representó un hito fundamental. Su estrategia del «pentágono petrolero» combinaba coordinación de producción, unificación de posiciones negociadoras, desarrollo de mercados alternativos, y construcción de identidad colectiva [177].

La Crisis de 1973: Cambio de Correlación de Fuerzas

La crisis de 1973, desencadenada por la guerra del Yom Kippur, transformó radicalmente la correlación de fuerzas. Los aumentos de precios —de 3 dólares por barril a más de 12 dólares— modificaron las posiciones de negociación de los países productores de manera dramática.

OPEC member countries meeting in 1960

Venezuela en la OPEP

Como único país latinoamericano en la organización durante sus primeras décadas, Venezuela ocupaba una posición singular que le permitía ejercer un rol de puente entre los productores árabes y los mercados occidentales.

Tensión permanente: Solidaridad Sur-Sur versus intereses nacionales específicos

3.3 El Pensamiento Bolivariano y Latinoamericanista: Raíces de una Soberanía Cultural

Recuperación de la Tradición Emancipadora

La construcción de una identidad nacional venezolana en torno al petróleo encontró en la tradición bolivariana su marco legitimador. Intelectuales y políticos vincularon explícitamente la lucha por el control del petróleo con el legado del Libertador Simón Bolívar.

«La soberanía petrolera como componente esencial de cualquier proyecto genuino de liberación nacional»

— Síntesis articulada por Salvador de la Plaza

Integración Regional como Horizonte

La visión de integración regional que caracterizaría la política petrolera posterior encontró antecedentes en el pensamiento de Pérez Alfonso. La noción de que el petróleo venezolano podía ser instrumento de integración regional estaba presente en el pensamiento de los nacionalistas petroleros desde las décadas de 1960 y 1970.

Continuidad del Conflicto

La historia petrolera venezolana del siglo XX puede leerse como una secuencia de conflictos entre aspiraciones de soberanía y mecanismos de injerencia externa. Cada avance en soberanía formal ha sido acompañado de nuevas formas de dependencia real.

4. La Era Chávez: Radicalización de la Soberanía Petrolera y sus Paradojas (1999-2013)

4.1 La Reestructuración de PDVSA: Control Político versus Autonomía Técnica

El Conflicto de 2002-2003

La huelga general de diciembre de 2002-enero de 2003, que incluyó el paro petrolero como componente crítico, fue derrotada por el gobierno mediante el despido masivo de 18.000 trabajadores y directivos y la militarización temporal de las instalaciones petroleras.

La «Revolución Energética»

El proceso de «nacionalización» de 2006-2007, que transformó los Convenios de Operación en empresas mixtas de mayoría estatal, representó desde la perspectiva del gobierno la culminación de la soberanía petrolera. Sin embargo, reprodujo muchas de las limitaciones de la «concertada estatización».

Avances Chavistas

  • • Control político sobre PDVSA
  • • Financiamiento de misiones sociales
  • • Nacionalización de áreas estratégicas
  • • Uso del petróleo como instrumento de política exterior

Paradojas y Limitaciones

  • • Dependencia tecnológica persistente
  • • Vulnerabilidad a la volatilidad de precios
  • • Corrupción y malversación
  • • Despolitización social

4.2 La Nueva Geopolítica Petrolera: Alianzas Estratégicas y Confrontación con Estados Unidos

Petrocaribe
Mecanismos de financiamiento preferencial para países caribeños

ALBA
Alianza Bolivariana para integración regional

Sanciones
Confrontación con la superpotencia y guerra económica

El Petróleo como Herramienta de Integración Regional

La política exterior petrolera del gobierno chavista se caracterizó por el uso activo del petróleo como instrumento de integración regional. Petrocaribe, creado en 2005, estableció mecanismos de financiamiento preferencial con condiciones de pago flexibles que incluían el trueque por bienes y servicios.

La Confrontación con la Superpotencia

La relación con Estados Unidos se deterioró progresivamente, alcanzando niveles de hostilidad abierta. Las sanciones estadounidenses, iniciadas en 2008 e intensificadas en 2017 y 2019, tuvieron efectos devastadores sobre la industria petrolera venezolana. La producción, que había alcanzado más de 3 millones de barriles diarios en 1998, cayó a menos de 700.000 barriles en 2020.

Los Límites de la Soberanía en un Mercado Globalizado

La experiencia de la era chavista ilustra dramáticamente los límites de la soberanía petrolera. A pesar del discurso de independencia, Venezuela siguió dependiendo críticamente de precios internacionales, mercados de exportación, tecnología y sistemas financieros. La confrontación con Estados Unidos expuso estas dependencias de manera brutal.

4.3 La Crítica de Alí Rodríguez Araque: El Petróleo como Problema Central

La Complejidad de una Nación Definida por su Renta Petrolera

Alí Rodríguez Araque, en su obra «El Petróleo, Nuestro Problema Central», articula una crítica que reconoce los logros de la nacionalización pero alerta sobre las patologías estructurales que persisten
[6].

La Despolitización Social

Una de las críticas más agudas de Rodríguez Araque apunta a la «despolitización social»: el proceso mediante el cual la ciudadanía venezolana, a pesar de vivir en un país con enormes recursos naturales, se ha ido distanciando progresivamente de la comprensión y el control de esos recursos.

«La persistencia de la pobreza en medio de la abundancia petrolera»

— Diagnóstico de Alí Rodríguez Araque sobre la paradoja venezolana

El Desconocimiento de la Fuente

La crítica final de Rodríguez Araque apunta a la «alienación petrolera»: la separación entre los ciudadanos venezolanos y la fuente de su propia riqueza nacional. El petróleo, extraído del subsuelo por ingenieros en campos remotos, procesado en instalaciones técnicamente complejas, y comercializado en mercados internacionales inaccesibles, permanece virtualmente invisible para la mayoría de la población.

5. Lecciones Históricas para una Política Petrolera Soberana y Estratégica

5.1 Errores Históricos de Dependencia Externa: Ciclos que Deben Romperse

Dependencia Tecnológica

Desde las concesiones hasta las empresas mixtas, Venezuela nunca logró desarrollar plenamente capacidades técnicas autónomas en áreas críticas de la industria petrolera.

Vulnerabilidad Fiscal

Desde el 8% de Pérez Alfonso hasta la volatilidad actual, los ciclos de abundancia y escasez han impedido la planificación de desarrollo sostenible.

Corrupción Estructural

La concentración de ingresos extraordinarios en manos del Estado, sin mecanismos efectivos de accountability, genera incentivos sistemáticos para la apropiación privada.

La Dependencia Tecnológica Persistente

Venezuela ha dependido de empresas extranjeras para tecnología, equipos, servicios especializados y acceso a mercados. La nacionalización de la propiedad no eliminó esta dependencia; en muchos casos, la profundizó al crear la ilusión de soberanía que impedía reconocerla.

Experiencias como Noruega (Statoil) y Brasil (Petrobras) muestran que la autonomía tecnológica es posible, pero requiere décadas de inversión consistente.

La Vulnerabilidad Fiscal: Del 8% a la Volatilidad

Venezuela ha experimentado ciclos de abundancia y escasez que han impedido cualquier planificación de desarrollo sostenible. El «efecto ratchet» del gasto público petrolero —la tendencia a mantener niveles de gasto una vez alcanzados— genera déficits estructurales que solo pueden financiarse mediante endeudamiento, emisión monetaria o ajustes abruptos.

«La construcción de resiliencia fiscal requiere mecanismos de ahorro y estabilización que desvinculen el gasto público de la volatilidad de los ingresos petroleros»

5.2 Límites del Modelo Rentista Tradicional: Más Allá del Ingreso Pasivo

La Maldición de la Riqueza Natural

La propuesta más radical de Salvador de la Plaza —que Venezuela «deje de ser un país petrolero»— adquiere nueva relevancia en el contexto de transición energética global. Esta interpretación no debe ser literal: se trata de construir una sociedad que pueda funcionar sin depender del petróleo.

La Diversificación Productiva como Imperativo Histórico Postergado

La diversificación productiva ha sido reconocida como necesaria por prácticamente todos los gobiernos venezolanos desde las décadas de 1950, pero nunca ha sido implementada de manera consistente. Los planes de desarrollo sucesivos han fracasado sistemáticamente en reducir la dependencia del petróleo.

Barreras a la Diversificación

  • Tipo de cambio apreciado durante los boom petroleros
  • Concentración de inversión pública en el sector petrolero
  • Cultura rentista que desincentiva el esfuerzo productivo
  • Volatilidad de ingresos que impide políticas a largo plazo
Modelos de Éxito
  • Noruega: Fondo de Pensiones y diversificación
  • Emiratos Árabes Unidos: Visión 2030
  • Dinamarca: Transición energética completa
  • Singapur: Desarrollo de servicios avanzados

La Formación de Capital Humano: El Verdadero Legado que No Se Construyó

El verdadero legado que Venezuela no construyó —y que hubiera podido constituir la base de una soberanía petrolera genuina— es el capital humano de alto nivel en todas las áreas relevantes. Esto incluye no solo ingenieros petroleros, sino economistas, científicos políticos, abogados especializados, y profesionales en todas las áreas que permitirían gestionar estratégicamente un recurso no renovable en un mundo en transición energética.

Conclusión: Hacia una Soberanía Estratégica

La historia petrolera venezolana enseña que la soberanía jurídica sobre los recursos naturales, aunque necesaria, no es suficiente. Se requieren capacidades técnicas, diversificación productiva, mercados alternativos, y sobre todo un proyecto político nacional que articule el control del petróleo con objetivos de desarrollo más amplios. Estas condiciones constituyen el desafío pendiente para las generaciones futuras.

Epílogo: La Lucha Continúa

La historia del petróleo venezolano no es una historia de triunfos o derrotas definitivas, sino de una lucha permanente por la soberanía en condiciones de dependencia estructural. Cada generación ha enfrentado su propia versión de esta paradoja, y cada una ha dejado lecciones para las siguientes.


 

Publicado por Andres Giussepe en Artículos e Informes, Economía y Gerencia Blog, 0 comentarios